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La justicia francesa investigará el "caso Pechiney"

La justicia abrirá una investigación sobre el escándalo Pechiney "sean cuales sean las conclusiones del informe de la COB [Comisión de Operaciones de Bolsa], anunció ayer ante la Asamblea Nacional francesa el ministro de Economía y Finanzas, Pierre Bérégovoy. Ante 60 diputados y más de un centenar de periodistas, Bérégovoy se presentó como el ministro que traerá "la moralidad y la transparencia" a las operaciones bursátiles para impedir casos similares al ocurrido durante la adquisición por la empresa estatal Pechiney de la sociedad norteamericana Triangle.

Más de 300.000 acciones de Triangle fueron compradas y vendidas entre agosto y noviembre de 1988 -con un beneficio estimado en 1.200 millones de pesetas- utilizando información confidencial. Entre los presuntos implicados se encuentran Roger-Patrice Pelat y Max Théret, dos íntimos amigos del presidente de la República, François Mitterrand.Bérégovoy se comprometió a que si el próximo martes la COB, que investiga las transacciones, no se pronuncia por el envío de su informe a los jueces, será él mismo quien lo haga, "sean quienes sean las personas afectadas". Anunció asimismo que enviará al Parlamento un proyecto de ley para otorgar a la COB independencia y la capacidad de recurrir a la justicia, "con la posibilidad de constituirse en parte civil".

El ministro negó que las fugas informativas hubieran partido de su ministerio, a cuyos funcionarios había interrogado "bajo palabra de honor". Alain Boublil, jefe de su gabinete y una de las primeras personas que estuvieron al corriente de la operación, dimitió la semana pasada para poder defenderse de "los difamadores". El millonario libanés Samir Trabousi, principal intermediario en la compra de Triangle, presentó en julio del año pasado a Boublil a los propietarios de la firma norteamericana.

Traboulsi aparece también ligado a otro escándalo bursátil, el raid desencadenado, con la participación de empresas públicas, contra la Société Générale, el tercer banco francés, privatizado durante el Gobierno de Jacques Chirac. El semanario L'Express informa, en la edición que aparece hoy, de que Traboulsi compró durante el verano pasado 500.000 acciones de la Société Générale, dato que el financiero no niega, aunque rechaza que lo hiciera mediante la utilización de información confidencial.

Amistad y dinero

La derecha asegura que los socialistas han intentado, a través de empresarios fieles, renacionalizar el banco. Tanto en este caso comno en todo el desarrollo del escándalo Pechiney, los socialistas contraatacan acusando a los neogaullistas de la Asamblea por la República (RPR) de entregar las empresas privatizadas a sus amigos políticos y a bajo precio. Bérégovoy afirmó ayer durante su comparecencia, de dos horas y media de duración, que con las privatizaciones el Estado perdió "varias decenas de miles de millones de francos", y citó el caso de la Compañía General de Electricidad (CGE), valorada en 20.500 millones de francos y de cuya venta el Tesoro percibió únicamente 5.400 millones, cuando era propietario del 87%. Los socialistas pretenden trascender el caso concreto de Pechiney y trasladar el debate a todo el proceso de devolución al sector privado, durante el Gobierno de Chirac, de las empresas nacionalizadas en los primeros años de la izquierda en el poder.Bérégovoy advirtió que el debate que la Asamblea Nacional celebrará en primavera sobre este asunto "será útil para la formación de la opinión", en una clara referencia a que saldrá a la luz el amiguismo de la derecha.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de enero de 1989

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