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Dificultades en la concertación y en la coyuntura económica

El Ejecutivo no se considera comprometido a llevar adelante su última propuesta en el caso de que no se logre un pacto

El ministro de Economía, Carlos Solchaga, declaró ayer que si no se produce un acuerdo con los sindicatos se retirará la última propuesta presentada ante la mesa de negociación. Solchaga añadió que "es sorprendente aunque positivo" una posible retirada del apoyo electoral de UGT al PSOE, "porque así sabremos donde está cada cual".Solchaga señaló que el Gobierno había llegado al límite en la oferta que puede realizar a los sindicatos. Sin embargo, dijo, que en el caso de que no se produzca un acuerdo antes del último día de enero, el Gobierno puede llevar adelante otras medidas pero no las incluidas en su última oferta. "Supondría que estamos negociando algo inútil, si damos a los sindicatos lo que piden sin un acuerdo", añadió.

En este sentido, el ministro desmintió que estuvieran preparadas medidas "espectaculares" para ser presentadas por el presidente del Gobierno, Felipe González, en el debate sobre el estado de la nación a celebrar el 14 de febrero. "Yo, como ministro del ramo, he llamado al presidente para preguntarle si él preparaba esas medidas y me contestó que tampoco".

Las medidas consistirían en lo que se ha dado en llamar el giro social, pero sin el apoyo de los sindicatos, y tendrían como objetivo ganar el apoyo del Congreso. El Gobierno, dijo Solchaga, puede ir adoptando otras medidas diferentes a las ofrecidas a los sindicatos "y está en su derecho de compartir con el Parlamento sus preocupaciones". Estas medidas no fueron precisadas "porque no conviene quemar estapas y ahora estamos en el proceso de negociación".

Solchaga se situó en el caso de que no exista concertación y dijo que si, como consecuencia de ello, los salarios crecen más de lo previsto y la inflación también, "serán necesarias medidas estabilizadoras que tendrían consecuencias en el empleo". El ministro añadió que "cuando un Gobierno socialista no alcanza la concertación, se ve obligado a utilizar la politítica monetaria y fiscal con mayor disgusto que un Gobierno conservador". Si esto es así, "es una pérdida grave en el márgen de maniobra en términos económicos y políticos, de lo que se beneficiarán otros".

Respecto a la negociación colectiva, el ministro rehusó realizar una crítica a la postura de la patronal CEOE, que recomienda a los empresarios subidas salariales en torno al 5%. "Desde hace tiempo declinamos hacer recomendaciones sobre subida de salarios", afirmó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de enero de 1989