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GOLPE AL TERRORISMO

Los partidos vascos reafirman su pacto y exigen a los terroristas que abandonen las armas

Los partidos vascos se reafirmaron ayer, durante le transcurso de la cumbre convocada por el lehendakari, José Antonio Ardanza, en la validez del acuerdo para la normalización y pacificación de Euskadi suscrito en enero de 1988 y acordaron plantear a ETA una "doble exigencia": que abandone definitivamente las armas y se autodisuelva y, en segundo lugar, que renuncie a introducir en el diálogo asuntos de orden político.

El lehendakari justificó que el documento vaya remitido directamente a ETA en base a la supeditación de HB frente a la organización terrorista. Ardanza descalificó a HB corno un interlocutor válido para conseguir la pacificación de Euskadi "porque el temor de HB frente a ETA es tal que yo creo que a quien hay que estar dirigiéndose permanentemente es, casi casi, a ETA, en denitiva, la que marca en la mayoría de los casos, creo yo, las pautas de comportamiento de HB. Creo que lo fundamental", continuó Ardanza, "hay que dirigirse directamente a ETA sin tapujos, que es donde está realmente el problema".

Según los partidos vascos, la organización terrorista demuestra con sus hechos y sus escritos "que su voluntad última es imponer a la mayoría sus propios planteamientos y alternativas", creencia que, según los por-Lavoces reunidos en Ajuria Enea, "no disipa la última oferta de ETA, "sino que confirma la falta de voluntad real de llegar a un final dialogado y constituye una amenaza inaceptable para reanudar su actividad violenta".

La reunión, que se prolongó por espacio de nueve horas, con cluyó con una conferencia de prensa conjunta de los representantes del PNV, PSOE, EE, CDS y AP, aunque con un solo porta voz, el lehendakari. El presidente del Ejecutivo autónomo leyó el "comunicado conjunto" en el que se subraya la validez del Estatuto de Gernika como marco váli do para la convivencia pacífica en Euskadi, repasa los efectos positivos en partidos, instituciones y en la propia sociedad y se lamenta de la ausencia de Eusko Alkartasuna.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de enero de 1989