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INCIDENTE EN EL MEDITERRÁNEO

F-14 derriba Mig-23

Washington
La guerra privada que, desde hace ocho años, libran EE UU y Libia registró ayer uno de sus más graves incidentes al derribar cazas norteamericanos dos Mig-23 libios en aguas internacionales del Mediterráneo. Mientras Washington habla de que sus aparatos respondieron a una "amenaza" y Trípoli califica la acción de "agresión premeditada",Muammar el Gaddafi. promete responder "al desafío con el desafío". El incidente se produce días después de que Ronald Reagan advirtiera de la posibilidad de un ataque contra una supuesta fábrica de armas químicas en Libia y a tres días de que se abra en París una conferencia internacional sobre la "bomba atómica de los países pobres".

Los aviones norteamericanos F-14 y libios Mig-23 implicados en el incidente de ayer en el Mediterráneo son bombarderos armados con misiles aire-aire capaces de volar a más de 2.000 kilómetros por hora. Los dos aparatos de la Marina de Estados Unidos, dotados cada uno con un piloto y un oficial encargado de interceptar radar, derribaron a la pareja de Mig-23 con misiles aire-aire.

Los F-14, construidos por la Grumman Corporation, y los Mig-23, de fabricación soviética, fueron desplegados a principios de 1970. Ambos son capaces de plegar sus alas cuando vuelan a alta velocidad. Los F-14 son bimotores polivalentes basados en portaviones -en este caso, en el John F. Kennedy- mientras que los Mig-23 son monoplazas de geometría variable basados en tierra.

Los 31 Mig-23 MS (Flogger E, según la terminología de la OTAN) de que dispone Libia portan ametralladoras de 23 milímetros y seis misiles aire-aire. Los F-14 norteamericanos, con ametralladoras de 20 milímetros, puede llevar hasta ocho cohetes. Estados Unidos poseía a finales de 1987, según la última edición de la revista especializada Janes, 28 escuadrillas de F-14 Tomcat repartidas en 14 portaviones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de enero de 1989