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Clima optimista ante el comienzo de la quinta 'cumbre' hispano-portuguesa

FERNANDO JÁUREGUI ENVIADO ESPECIAL La quinta cumbre hispano-portuguesa comienza hoy en Lisboa, a donde el presidente del Gobierno, Felipe González, llegará hacia las 10.30 de la mañana, bajo el signo de un incremento "espectacular" de las relaciones económicas bilaterales. España trata, dijeron fuentes gubernamentales, de que Portugal se convierta en el principal valedor de sus tesis ante la presidencia de la Comunidad Europea. Portugal, por su parte, conria en que, en el plazo de dos años, España sea el principal mercado para sus productos; hoy, España es ya el primer suministrador y el séptimo cliente de Portugal.

Sin contenciosos a la vista, con una "perfecta sintonía" en los temas comunitarios y con unos intercambios comerciales que, el pasado mes de septiembre, aumentaron un 75%. con respecto al mismo mes de 1987, esta quinta cumbre se presenta sin nubes en el horizonte. Y, si bien es cierto que Lisboa aún se muestra reticente ante ciertas propuestas españolas -como la idea del mercado único ibérico- y desconfía en materia defensiva, no es menos cierta la voluntad del Gobierno centrista de Cavaco Silva de llegar a un "perfecto entendimiento", tal vez por primera vez en la historia, con sus vecinos españoles.

González y Cavaco conversarán a solas, entre hoy y mañana, durante un total de seis horas, especialmente de temas relacionados con la cooperación mutua internacional: España trata de que Portugal se convierta en su principal aliado dentro de la CE a la hora de apoyar sus tesis con respecto al diálogo euro-latinoamericano, y Lisboa desea que empresas españolas cooperen en el plan portugués de desarrollo para Angola y Mozambique.

Ministros

Los temas concretos bilaterales se tratarán a nivel de ministros: hoy llegan a Lisboa los titulares españoles de Asuntos Exteriores, Economía, Obras Públicas y portavoz del Gobierno, además de los secretarios de Estado para las Relaciones con la CE y de Comercio. Existe, por ejemplo, el proyecto de conectar el oleoducto europeo con Portugal. Pero son los temas de transportes y de infraestructura víaria los que acapararán más tiempo en las conversaciones intermínisteriales: la construcción de un puente internacional sobre el Miño, que facilite el ya notable desarrollo de regiones como el sur de Galicia y el norte de Portugal, será uno de los puntos más importantes a abordar en esta cumbre, de la que no saldrán acuerdos espectaculares, aunque como dijo un portavoz del primer ministro portugués se trata de "poner las primeras piedras de un gran edificio".

Por otra parte, medios diplomáticos españoles consideraron ayer "probable" una visita oficial a Lisboa de los Reyes de España para los primeros meses del año próximo, correspondiendo así al viaje que recientemente realizó a Madrid y otras ciudades españolas el presidente portugués, Mario Soares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de noviembre de 1988