Vale todo

La autoridad del palco escamoteó un toro a la afición aragonesa y en su lugar ofreció un indecoroso astado. El presidente velaba así y muy requetebien por los intereses de la empresa. Aquello fue Troya y le dijeron de todo.Al gordinflón primero le cuidó Ortega Cano extrayéndole impecables derechazos con empaque. Al tercer pase el toro le dio una voltereta aparatosa, pero sin consecuencias. Ante el cuarto llegó el numerito del palco.

Espartaco mandó y pudo al reserván segundo, al que sometió hábilmente con la muleta; poco importaba su toreo despegado y descargando la suerte. Más despegado y para la galería toreó al quinto. Mora bailé con la más fea y lo hizo mal. Para tales ritmos no está acompasado su toreo y menos su mentalización.

Carlos Núñez Villadiego/ Ortega Cano, Espartaco, Juan Mora

Cinco toros de Carlos Nuñez mansos, descastados y atacados de kilos.Uno de Carmen Villadiego, anovillado y totalmente inválido. Ortega Cano: oreja; palmas, compartidas con fuerte bronca hacia la presidencia. Espartaco: oreja, oreja. Juan Mora: palmas; pitos. Cuarto festejo de feria. Plaza de toros de Zaragoza, 12 de octubre

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0012, 12 de octubre de 1988.