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Las versiones en inglés y español del convenio difieren notablemente en el capítulo sobre personal laboral

Las versiones en lengua inglesa y española sobre el nuevo convenio con EE UU difieren notablemente -no sólo en algún matiz- en el capítulo sobre personal laboral norteamericano y español que habrá en las bases de uso conjunto, según han informado fuentes del Ministerio de Defensa. Las diferencias se descubrieron días pasados cuando Defensa y Exteriores cotejaban ambos textos, después de que ya hace dos semanas se anunciara en Washington que se había alcanzado un acuerdo sobre la redacción final. Si el texto quedara según la versión inglesa, EE UU podría legalmente despedir a todos los empleados españoles (unos 2.000).

En el convenio aún vigente, se indica que en cada base o instalación de uso conjunto deben establecerse dos plantillas laborales: una norteamericana y otra española. "La proporcionalidad que representen una y otra deberá mantenerse sin que los respectivos porcentajes de participación puedan oscilar por encima del tres por ciento", precisa el convenio actual.En el mismo texto, se agrega que "cualquier modificación a esta proporcionalidad" tendrá que contar con la aprobación de ambas partes, y concretamente del Comité Conjunto para Asuntos Político-militares Administrativos.

Los negociadores españoles pretendían introducir una fórmula similar, de forma que las plantillas de trabajadores españoles en las bases de Rota, Morón (Sevilla) y Zaragoza -la base de Torrejón quedará bajo exclusiva responsabilidad española- sean estables y no estén sometidas a variaciones que, por una u otra razón, afectaran a los puestos de trabajo fijados.

La versión en lengua inglesa según las fuentes informantes, no recoge clásulas en ese sentido y,por tanto, las plantillas de trabajadores españoles no serían estables una vez que entrara en vigor el nuevo convenio. Ni las fuentes españolas ni las estadounidenses consultadas al efecto han revelado el contenido concreto de ambas versiones, pero las españolas han confirmado que el problema existente es el mencionado anteriormente.

La versión "buena"

Los negociadores españoles y americanos han mantenido que su respectiva versión "es la buena", pero no existe ninguna prue ba oficial sobre ello, ya que los textos son el resultado de las conversaciones que técnicos de ambos países mantuvieron en Washington a lo largo de varios días a comienzos del pasado mes de mayo, con el fin de encontrar soluciones a las discrepancias existentes en ese terreno.

La delegación española en Washington estuvo presidida en aquella ronda de negociaciones por el director general de Política de Defensa, general Francisco Veguillas, acompañado por el director general de Personal del Ministerio de Defensa, José Enrique Serrano, y de otros expertos en la materia.

Durante esas conversaciones, miembros de la delegación española tomaron notas del contenido de las negociaciones y son esas notas las que, como acta oficiosa, han sido consultadas ahora para dilucidar el problema. Por parte española, "no cabe duda" de que el error se debe a los estadounidenses. Además, las fuentes informantes agregan que la versión inglesa sería "inadmisible" para el Gobierno español.

Durante la jornada de ayer, las fuentes consultadas rehusaron confirmar si ya se había alcanzado algún acuerdo al respecto, y se limitaron a decir que el pasado lunes, "desde luego", no existía acuerdo.

Fuentes de Presidencia señalaron que se trata de diferencias en los giros o expresiones empleadas en una y otra versión, pero que el acuerdo global ya se alcanzó en su día y que las diferencias actuales se superarán de inmediato.

El pasado viernes, la portavoz del Gobierno, Rosa Conde, informó que los ministerios de Asuntos Exteriores y Defensa estaban cotejando los textos redactados por ambos gobiernos negociadores, pero omitió el hecho de que existían diferencias entre una y otra versión.Tensión en Torrejón

La existencia de esta discrepancia en el convenio coincide con el incremento de contactos entre la Administración y representantes de los trabajadores españolas en las bases de utilización conjunta, encaminados fundamentalmente a negociar una solución para los más de mil trabajadores de Torrejón -ahora hay 1.200- que inicialmente perderán sus empleos a raíz de la salida de la base de los aviones F-16 americanos. Fundamentalmente, los dirigentes sindicales negociarán las indemnizaciones que vayan a percibir.

Para esta semana y la siguiente, están previstos nuevos contactos entre dirigentes sindicales de Torrejón y autoridades de Defensa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de octubre de 1988

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