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El Papa alaba la monogamia ante el rey Msuati III, casado con cinco mujeres

FRANCESC VALLS ENVIADO ESPECIAL El Papa cubrió ayer la parte más pintoresca de su gira africana con su visita al pequeño reino de Suazilandia, de 630.000 habitantes, que ha sufrido envenenamientos de reyes y golpes de Estado -protagonizados por algunas del centenar de viudas que dejó el monarca Sobhuza-. El Papa habló de las virtudes del matrimonio monógamo y criticó la promiscuidad. Lo hizo ante el joven Msuati III, casado con cinco mujeres.

El rey vestido con dos pareos que le cubrían la, espalda y las piernas y cuatro plumas de ligwavala en la cabeza, bajó a las 50 de un lujoso Cadillac negro que le condujo desde el palacio real hasta el estadio Shomsonde de Manzini, donde un grupo de suazis portaba escudos y lanzas. El Papa había comenzado la misa, aunque no había llegado a la homilía y, por tanto, al tema de la monogamia. Cuando Musati III llegó al palco se sentó junto a la reina madre, a quien se llama La Gran Elefanta, que se había cubierto con una capa blanca."Como la Sagrada Familia de Nazaret, cada familia de Suazidia, cada familia del mundo, está construida sobre el amor y éste por amor", dijo Juan Pablo ante el joven monarca, que ha acudido a la misa sin la compañía de sus esposas. "Los cristianos", añadió el Pontífice, "encuentran que la unión marital monógama les da la base sobre la construir una familia estable, acuerdo con el plan de Dios para el matrimortio".

A pesar de la defensa del matrimonio cristiano y la condena la poligamia, Juan Pablo II llevó algunos de los valores de la condición suazi, durante la misa que se celebró ante Msuati III. Posteriormente, el monarca africano tras esperar 20 minutos al Papa cuando fue a visitarlo a palacio, situado entre la capital, Mbaba, y el aeropuerto. Juan Pablo II esperó en un coche blanco hasta que los guardias abrieron la verja y lo invitaron a pasar.

Exotismo

El exotismo del reino surafricano Suazilandia está fuera de toda duda. El Joven Msuati III, para llegar a ser rey, tuvo que matar a un león; de ahí que al propio monarca se le llame El León, además de El Toro Guardián de los Escudos Sagrados, El Inexplicable y la Gran Montaña. La tradición deja paso, poco a poco, a la modernización. El león que cazó Msuati III después de recorrer 100 kilómetros durante cinco días de marcha, había sido traído de un zoológico de Suráfrica.

Las estructuras tradicionales han evitado las luchas por el poder. Así, la actual Gran Elefanta destituyó mediante un golpe estado palaciego a la anterior regente. Se asegura también que dos de los hijos del fallecido rey Sobhuza lo asesinaron por envenenamiento, haciéndole creer que bebía una pócirna curatoria preparada por un hechicero del vecino Malawi.

Anoche, el Papa llegó a Maputo, la capital de Mozambique, última etapa de su gira, donde hizo un llamamiento a la paz y la reconciliación. El presidente de este país, Joaquim Chissano, en una alusión a la guerrilla opositora de la Renamo, expresó la espranza de que el mensaje papal "cale hondo en quienes promueven las guerras, cometen actos terroristas y destruyen las vidas del pueblo mozambiqueño".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de septiembre de 1988

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