Campo de tiro, no
Soy una ciudadana española que, aunque lejos del pueblo donde nací, le quiero con toda mi alma. Después de leer esta mafiana la noticia referente a la decisión de los señores del Gobierno de instalar el campo de tiro en Anchuras (Ciudad Real), he sentido una gran tristeza. Yo les digo a estos señores que arreglen España, que no la destruyan. Para unas cosas nunca han tenido en cuenta a los pueblos pequeños y olvidados. Déjenlos en paz, que guerras ya tenemos bastantes. Sobran armas, falta trabajo. ¿Por qué no crean los 800.000 puestos de trabajo que prometieron y dejan de hacer campos de tiro? ¿Por qué no los hacen donde ustedes pasan las vacaciones y no en mi pequeño pueblo. Señor presidente de Castilla-La Mancha: ha vendido a un pueblo y a sus gentes. Márchese a su Albacete natal, de donde no debería haber salido para tal cargo.Soy simplemente una madre de familia, que uno de mis mayores defectos es desear paz y trabajo para todos. No soy política, sí defensora del pueblo libre, con sus campos, sus plantas y flores y toda la fauna, aunque, según este señor, no existe. Estoy dispuesta a colaborar con todas mis fuerzas para que esta porquería de armas no entren en nuestras tierras.
Nuestro pueblo está a muy pocos kilómetros de Cabañeros y la vegetación y fauna son idénticas. Entre su fauna de ciervos, jabalíes, tiene águilas rapaces y la cigüeña negra, ya prácticamente en extinción.
Qué democracia hacen estos señores donde el pueblo no manda; ellos deciden por todos. En ningún pueblo, en ningún lugar, los campos de tiro no solucionan problemas, sino todo lo contrario, traen violencia.-


























































