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El fiscal pide 16 años de cárcel y multas de 206.000 millones para los dirigentes del contrabando gallego

El fiscal de la Audiencia Nacional, Manuel Villanueva, ha solicitado penas de 16 años de prisión para 12 personas, presuntos dirigentes de la mafia del contrabando de tabaco rubio en Galicia. Las operaciones de los tres grupos desarticulados superaban los 100.000 millones de pesetas. En este sumarlo están procesados 91 supuestos miembros o compradores de las organizaciones Ros, Marcial y Sito Torrabo, para los que el fiscal pide condenas que oscilan entre 16 y 5 años de prisión y multas que van desde 3,7 a 206.000 millones.

El grupo Marcial, el más importante, estaba dirigido por Marcial Dorado Baulde, e integrado por Manuel Suárez Nieto, Juan Manuel Lorenzo Lorenzo, Manuel Ángel Abalo, Manuel Prado López, José Luis Hermida Paz y Manuel Durán Somoza. Operaban desde un piso de Villagarcía de Arosa (Pontevedra) e introdujeron en España unas 3.400.000 cajas de tabaco rubio al precio de 30.000 pesetas cada una, con un importe aproximado de 102.000 millones. Asimismo, de forma clandestina, colocaron 25.000 cajas de cintas de vídeo, a un precio de 36.000 pesetas por caja, de las que obtuvieron un beneficio de 250 millones de pesetas.El grupo Ros, estaba gobernado por Ramiro Martínez Señorans, Olegario Falcón Piñeiro y José Ramón Prado Bugallo, quienes desde un inmueble de Cambados entraban en contacto por radio con los buques y embarcaciones que transportaban el tabaco. Este grupo adquirió cajas de tabaco por importe de unos 3.000 millones de pesetas, con un precio por caja de unas 30.000 pesetas. El contacto internacional de este grupo era una persona llamada Tonino, que, al parecer, se corresponde con el jefe de la Camorra napolitana, Antonio Bardellino, al que se busca en Brasil.

El tercer grupo, el denominado Sito Torrabo, estaba dirigido por Benigno Suárez García, José Luis Alfonso Galbans y otra persona, Ricardo Camba, ya fallecida. Esta banda actuaba desde Villagarcía de Arosa y compraba tabaco al grupo Ros, así como a proveedores extranjeros. El fiscal ha considerado los hechos como delitos continuados de contrabando y evasión de divisas, y ha solicitado para cada uno de estos 12 penas de 9 años por el primero de los delitos y de 7 por el segundo. Para los miembros del grupo Marcial solicita multas de 206.000 millones de pesetas para cada uno; para los del Ros, multas de 6.200 millones a cada uno, y para los del Sito Torrabo, de 1.400 millones, es decir, en proporción con el perjuicio causado al erario público.

Según el relato fiscal entre febrero de 1983 y principios de 1984, se constituyeron en la ría de Arosa grupos organizados de personas dedicados a la introducción clandestina y a gran escala de cajas de tabaco rubio.

Dinero en planeadoras

Estas organizaciones recibían la mercancía desde buques mercantes que se aproximaban a las costas españolas desde donde el tabaco era transbordado a embarcaciones de menor porte y finalmente, desde éstas a planeadoras, que se utilizaban para llevar los alijos hasta enclaves idóneos de la ría. Desde allí se transportaban a almacenes donde eran adquiridos por una red de mediadores que distribuían el tabaco por toda la península. El grupo Marcial formado a finales de 1982 abonaba las entregas en pesetas o en dólares obtenidos en el mercado negro por los procesados José Luis Váz y Antonio Fernández Álvarez. Las cantidades que este grupo situó en el extranjero entre enero y noviembre de 1983 fueron, como mínimo, de 102.656 millones. Para este grupo trabajaban Antonio Vidal, Felix Falcón y Enrique Rodríguez. El segundo, ayudado por su esposa Soledad Pino, controlaba las lanchas del Servicio de Vigilancia Aduanera y el tercero, camarero del aeropuerto de Vigo, avisaba de las entradas y salidas de las avionetas del Servicio Fiscal.

La organización Ros pagaba a los proveedores extranjeros llevando el dinero en planeadoras hasta el barco nodriza, y cruzando las fronteras en vehículos con el dinero oculto en su interior. Los procesados Jorge Juan y Ramiro Vidal, Manuel López Bugallo y María Sineiro realizaban diversos trabajos para el grupo Ros.

Con el grupo Sito Torrabo colaboraba Angel Villanueva, encargado de las peticiones de tabaco de los compradores y los cobros contacto del mediador Elías Arnoso, con quien acordaba el precio de la mercancía y las fechas y lugares de su entrega.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de julio de 1988

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