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Crítica:MÚSICA
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Tres décadas con Joan Báez

Treinta años después de su debú en el Festival de Newport, Joan Báez demostró en la plaza de toros de Bilbao que su privilegiada voz de soprano sigue fresca y es suficiente para sostener, tan sólo acompañada por el sonido de la guitarra, el peso de un recital.La reina del folk dejó patente, además, su excelente criterio para seleccionar entre la obra de otros autores las canciones susceptibles de sufrir una profunda mutación hasta adaptarse a su estilo. Joan Báez jugó con las melodías más conocidas de los Beatles, John Lennon, Peter Gabriel, Sting o U2 hasta modelar versiones que pueden quedar por debajo del original, pero satisfacen a sus incondicionales.

La cantante norteamericana intercaló temas ajenos y propios. Saludó en euskera, castellano e inglés, dio un par de pases taurinos ante un toro imaginario e invitó a Mercedes Sosa a subir al escenario. Abrió su concierto con un recuerdo a su reciente visita a los campos de refugiados palestinos de Gaza. La interpretación de un tema hebreo y de una canción popular tunecina dejó al público, que ocupaba la mitad de las localidades disponibles en la plaza, más bien frío.

Joan Báez y Mercedes Sosa

Joan Báez, voz y guitarra; Mercedes Sosa, voz; César Cansino, piano. Bilbao. Plaza de toros de Vista Alegre. 1 de julio. Duración: 97 minutos

La gente había ido a escuchar los temas que reclamaba su nostalgia. Diamonds and rust tampoco consiguió calentar el ambiente. Báez se ganó la participación de la audiencia a base de reclamar coros y palmas e interpretar en castellano, acompañada por los músicos, Danzad solos, del británico Sting.

Ya estaba en su punto la complicidad imprescindible para recibir bajo los focos a su invitada, Mercedes Sosa. Fue un encuentro entre amigas con un regalo a dúo dirigido a los tendidos: Sólo le pido a Dios. Báez puso en marcha un viaje al pasado, cuando regresó, sola al micrófono con El preso número 9 y volvió a los ochenta con Biko, de Peter Gabriel.

Y para cerrar con el éxito garantizado, un paso intermedio en el tiempo e interpretado en euskera: Txoria nuen maite, de Mikel Laboa. Con el público ya desentumecido, los cuatro bises compensaron el tibio inicio del concierto que grabó televisión española y que contó también con el grupo surafricano Lady Smith Blake Mambazo.

Las rocambolescas circunstancias que han envuelto este concierto no se han apagado. La supuesta grabación en directo de un elepé titulado Live from Bilbao fue garantizada ayer de nuevo por el alcalde de Bilbao, José María Gorordo. La víspera del espectáculo Joan Báez desmintió la grabación, anunciada como un "acontecimiento memorable" por el Ayuntamiento. El empresario no había comunicado sus planes a la cantante para no ponerla nerviosa, aseguró Gorordo, quien exhibe como prueba una carta de Báez atribuyendo la confusión a un equívoco.

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