Insatisfacción y desconfianza

, En diversas encuestas realizadas por el Gabinete de Estudios Técnicos de la Consejería de Presidencia en julio de 1987, los ciudadanos vascos sólo daban 3,9 puntos en una escala de 10 de su confianza a los partidos políticos, situándolos al mismo nivel que la Guardia Civil y la Policía Nacional.
El Gobierno vasco tampoco obtenía una buena calificación. Salvada una etapa cargada de crisis entre los dos socios de coalición, apenas si se llevaba a casa un suficiente. La puntuación que los encuestados daban al Ejecutivo autónomo era de 5,4 puntos sobre 10, ligeramente superior a la que otorgaban al Gobierno central, que era de un 4,1 %.
En cuanto al grado de confianza en el estatuto de autonomía, resultaba ser un 5,4, frente al 5 que se le concedía a la Constitución. Asimismo, un 28% de los que respondieron a la encuesta estaba satisfecho con el estatuto de autonomía "si se completa", mientras que el 27% se manifestaba insatisfecho y quiere reformarlo.
En esta encuesta sobre la valoración del estatuto, el 13% resultó carecer de opinión, el 17% se pronunció "satisfecho con su actual desarrollo", y sólo un 6% "lo rechaza porque ha ido demasiado lejos".
Por otra parte, un 29% de los consultados estaba de acuerdo con una eventual independencia del País Vasco, un 27% en total desacuerdo y un 38% "estaría de acuerdo según las circunstancias".
La Radio y Televisión Vasca tiene un agujero económico proximo a los 1.000 millones de pesetas. La aportación del Gobierno al ente público será este año de 6.081 millones, de los que más de 4.000 serán destinados a Euskal Telebista, que a 31 de diciembre de 1987 tenía 400 trabajadores. Su presupuesto para 1988 es de 6.384,8 millones.
Además, cuenta con tres emisoras de radio en las tres capitales vascas, con 162 personas en plantilla. El presupuesto de las tres emisoras para este año asciende a más de 1.000 millones de pesetas, de los que 220 se destinarán a inversiones.


























































