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Nadie ganó en Argel

Los secuestradores del avión kuwaití liberaron a los 31 rehenes en su poder apelando de forma irrespetuosa al Ramadán. A cambio, parece que han conseguido un salvoconducto de Argelia. No es un desenlace aceptable, puesto que quedarán impilines dos asesinatos cometidos durante el secuestro.Por lo menos, Kuwait ha obLenido una especie de victoria moral y política al negarse sístemáticamente a liberar a los 17 prisioneros, tal y como exigían los terroristas. La amenaza de los secuestradores de llevar a cabo una lenta carnicería a bordo del aparato kuwaití no modificó su posición. Su firmeza no se quebró al contemplar los cadáve res de dos kuwaitíes empujados fuera del avión. Tras la llegada a Argel, los mediadores argelinos presionaron a Kuwait para que cediera en sus pretensiones como forma de salvar las vidas de los rehenes. Afortunadamente, Kuwait rechazó tales propuestas.

Como regla general, no se deben hacer concesiones en un secuestro que se puedan interpretar como una invitación a nuevas acciones terroristas, flor esta razón, el acuerdo por el que los secuestradores podrán escapar sin castigo no es satisfactorio. La firmeza kuwaití embotó los sueños de gloria y martirio. A cambio, trajo el espectáculo de unos seeuestradores que preferían conducirse hasta su muerte. Al final, en esta tragedia no ha habido vencedores: sólo dos muertes inútiles.

21 de abril

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