LA NUEVA DISTENSIÓN

"Este tío es un genio de las relaciones públicas"

"Este tío es un genio de las relaciones públicas", exclamaba una gesticulante rubia vestida de color naranja a la que Mijail Gorbachov encontró en una calle de Washington al apearse del Zil en el que viajaba junto con el vicepresidente norteamericano, George Bush.Una vez más, Gorbachov no había podido resistir la tentación de saludar al pueblo en la vía pública como ha hecho en Moscú, Leningrado, Murmansk o VIadivostok.

A diferencia de lo que ocurre en las ciudades soviéticas, el encuentro de Washington fue breve, aunque simbólico, porque Mijail Gorbachov se ha metido en el bolsillo a los norteamericanos de a pie y, además, dice que quiere volver para hablar con ellos largo y tendido.

El líder soviético se ha comportado casi casi como un candidato presidencial y ha estado a punto de confirmar las previsiones del líder del partido comunista estadounidense, Gus Hall, quien durante las fiestas del 70º aniversario de la Revolución de Octubre le había dicho a Gorbachov que anduviera con cuidado durante su visita a EE UU, pues corría el peligro de que se formara un grupo de presión para proponer su candidatura a la presidencia. Claro que, según dijo Hall, Gorbachov tendría entonces que aprender a montar a caballo y a jugar al golf.

"Pude notar sus sentimientos", diría Gorbachov por la noche refiriéndose a quienes encontró en su breve salida del Zil. El dirigente soviético reconoció haber estado haciendo "propaganda" para que los ciudadanos presionen a su presidente a favor del desarme y del acercamiento soviético-norteamericano. Afirmó el dirigente que las poblaciones de ambos países se entienden mejor que sus líderes y que eso es especialmente visible entre los jóvenes, ya que los "viejos" tienen "clichés" y "complejos". "Los jóvenes enseguida encuentran un lenguaje común". El dirigente puso al descubierto sus métodos de influir en la opinión pública mediante la transmisión por capas desde los intelectuales. De ahí que durante su visita a Washington se haya encontrado con lo mejorcito de: la cultura, el arte, la política y la economía norteamericana.

Gorbachov vendió perestroika en Washington. Y con gran habilidad, en todos los sectores y de forma directa e indirecta. No le faltó detalle. En su conferencia de prensa, Gorbachov comentaba con aparente ingenuidad una frase que, según dijo, provenía de un hombre de negocios norteamericano. Refiriéndose a las posibilidades comerciales, éste dijo, supuestamente, que: la URSS, a diferencia de China, "tiene grandes posibilidades de compra". Y ahí quedó eso, por si alguien se planteaba un dilema entre fundar una sucursal en Pekín o en Moscú.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 11 de diciembre de 1987.

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