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PROCESO DE CONCENTRACIÓN BANCARIA

Profundos cambios en las participaciones accionariales de los mayores grupos bancarios españoles

El acuerdo alcanzado entre el grupo KIO y el grupo de Construcciones y Contratas, dirigido por Alberto Cortina y Alberto Alcocer, para unir en un solo grupo financiero las participaciones que ambas sociedades tienen en el Banco Central, representa un brusco giro en el panorama de las participaciones accionariales en los principales grupos financieros nacionales. El nuevo proceso empezó cuando el Banco de Vizcaya compró al grupo KIO el paquete accionarlá que esta sociedad había acumulado y cuya posesión había hecho pública a principios del verano.

Los nuevos pasos dados para clarificar la presencia de diversos grupos accionariales en los principales bancos nacionales han sido el anuncio del Banco de Bilbao de hacerse con la mayoría del capital de Banesto, la decisión del grupo InterpartSasea de salirse del accionariado de Banesto al mejor postor y por último, por ahora, el acuerdo alcanzado por KIO y Construcciones y Contratas por el que los albertos tendrán el poder de representación del 12,25% del capital total del Banco Central.En buena parte de todas estas operaciones de concentración accionarial y de salida de algunos inversores, aparte de los intereses particulares de quienes los realizan, han confluido otras consideraciones de índole económica y política, que pueden estar tratando de recomponer el mapa de los principales accionistas de los grandes bancos. Las autoridades económicas mostraron en los últimos meses su preocupación por la entrada de algunos grupos inversores en el capital de ciertos bancos.

Aunque no hubo una negativa frontal a que esto ocurriera -no podía ser de otra forma por los aires de liberalización de la economía española-, sí hubo presiones directas e indirectas para que algunos de estos grupos deshicieran su inversión. La primera actuación en este sentido fue la salida de KIO del Banco de Vizcaya. La operación fue en dos pasos: primero el Vizcaya realizó una ampliación del 50% del capital en el mes de julio, liberada para los accionistas; después, y pocos días antes de que se iniciara la crisis bursátil, el Banco de Vizcaya compró a precios de mercado el paquete accionarial que KIO tenía a través de Torras Hostench.Despejando incógnitas

Se despejaba, con una fuerte plusvalía -unos 6.000 millones de pesetas- una de las incógnitas de los grupos inversores. Pero KIO seguía teniendo un paquete accionarial fuerte en el Banco Central directamente, casi el 5%, y el 27. a través de Torras Hostench. Los movimientos que se han dado en las últimas semanas en Londresentre los albertos y el grupo KIO han cristalizado a corto plazo retirándose de la primera línea el capital árabe, cuya representación ejercerá el grupo Construcciones y Contratas, y posiblemente a medio plazo acabe con una venta de la participación.

Banesto ha sido otro banco en el que los movimientos de capital han tenido importancia. A la entrada de Mario Conde y Juan Abelló, que pueden controlar en tomo al 7% del capital, se ha unido la de InterpartSasea. El primer grupo provocó fuertes tensiones en el consejode administración hasta que se llegó a un cierto acuerdo por el que los accionistas serían vicepresidentes y responsables del grupo industrial, mientras José María López de Letona accedería a la presidencia de Banesto el próximo 12 de diciembre por un año. La oferta de compra de las acciones de Banesto por parte del Bilbao para formar un holding financiero integrado por los dos bancos ha roto los esquemas pactados con dificultad en el seno del consejo de administración de Banesto. Junto a gstas dificultades internas han surgido otras, consecuencia del apoyo explícito a la operación de fusión por parte de las instituciones políticas y económicas. El otro grupo inversor en Banesto ha anunciado que está dispuesto a vender a cualquiera de los grupos que negocian en la actualidad, con lo que desaparece otra incógnita.

Quedan, por último, por dilucidar las intenciones finales de otros inversores nacionales -el grupo March, en el Banco Popular y en el Hispano Americano- y la opinión que de estas intenciones se tienen. El grupo March controla por encima del 3,5% del Popular y un porcentaje superior en el Hispano. Responsables del grupo March señalaban hace unas semanas que su inversión, por ahora, era institucional y que no tenían previsto hacer nada con ellas a corto plazo. Pero el panorama ha cambiado radicalmente desde hace siete días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de noviembre de 1987

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