El control de taquilla comenzará a informatizarse a partir del próximo mes de enero

La Administración invertirá 600 millones para instalar el sistema en 700 cines

La Administración está elaborando un plan sobre el control informatizado de las taquillas de los cines, cuyo decreto está previsto que se publique a principios de enero próximo. El plan, que se desarrollará en tres años, comenzará a aplicarse en ese momento, y prevé la instalación de 700 terminales en salas cuya recaudación total representa alrededor del 90% del mercado. Con un presupuesto de 600 millones de pesetas, a cargo del Ministerio de Hacienda, se pretende acabar con un fraude que, según los productores, podría elevarse a más de 6.000 millones de pesetas anuales.

Más información

Fernando Méndez Leite, director del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), explica este proyecto: "Las máquinas que se instalarán estarán conectadas a un ordenador central en el Ministerio de Cultura, y a otro de Hacienda".Méndez Leite señala que están estudiándose las ofertas técnicas con posibilidades de aplicación, y que por motivos presupuestarios Hacienda ha aprobado un plan dividido en tres etapas: en la primera, a principios de 1988, se invertirán 200 millones de pesetas, y en dos años sucesivos, sendas partidas de igual cantidad, hasta la total instalación en las 700 salas de unas máquinas cuyo precio medio aproximado Méndez Leite estima en algo menos de un millón de pesetas.

De todas formas, en sectores relacionados con la exhibición, se duda de que el plan pueda tener una aplicación tan inmediata. El productor Luis Megino, por su parte, cree difícil que con 600 millones se pueda realizar una informatización electrónica en 700 locales, y considera que el número ideal de salas a las que aplicar el sistema sería de 800, y en menor espacio de tiempo.

Daño de imagen

José del Villar, presidente de la Federación de Empresarios de Cine de España y de la Unión Internacional de Cines, asociación de ámbito europeo, considera "algo verdaderamente insólito el que se hable de control de taquilla, que existe desde 1964". Para él, son cuatro o cinco personas las interesadas en decir que se defrauda. "Retaría al director de Cinematografía a que demuestre el fraude con pruebas. Sobre que pueda haber diferencias entre la recaudación real y la oficial no digo nada, pero difundir genéricamente que los cines defraudan es una bellaquería que daña la imagen de los exhibidores en España".Para Del Villar, las cifras que hablan de un 30% de defraudación en las recaudaciones (unos 6.000 millones de pesetas sobre un bruto de más de 20.000) le hacen reír. "Es como de broma. Son cosas de los productores Luis Megino y Elías Querejeta; entre ellos se van animando y dicen: 'Vamos a subir un poco más'".

Luis Megino señala que el porcentaje aproximado de defraudación proviene de estudios privados y fiables, entre ellos, el realizado por una multinacional y datos sobre salas que maneja el ICAA, cuyo equipo de inspectores ha comprobado que defraudan. Méndez Leite dice conocer estos estudios.

Para Megino, la informatización supone invertir en algo que interesa a todos, pues la inmediatez de los datos -ahora se tarda un año en conocerlos-, aparte de acabar con el fraude evitará que los exhibidores se queden en depósito intereses ajenos y agilizará los diferentes pagos.

El actual sistema incluye el que sólo imprentas homologadas pueden imprimir los billetes, numerados, que obligatoriamente han de ser entregados al cliente, quedándoselos luego el portero. Además, se lleva un libro oficial y se envía un parte semanal al Ministerio.

Este sistema, que Del Villar considera bueno, no ha evitado, por ejemplo, la rueda, uno de los fraudes, consistente en que el portero se queda con la entrada del espectador y el mismo billete es vendido una y otra vez, o la venta de entradas semejantes a las oficiales, el falseamiento del libro de registro o la no entrega de entradas. Los fraudes se producen, sobre todo, en cines no ubicados en grandes ciudades como Madrid y Barcelona.

Del Villar considera que los empresarios están receptivos a la informatización, aunque ofrece un curioso reparo. "Nos parece muy bien que se perfeccione el sistema, aunque yo tengo mis dudas sobre esto -las máquinas se confunden más que las personas-".

Fernando Méndez Leite piensa, respecto al supuesto fraude de un 30%, que no resulta prudente hacer esa afirmación, "ya que el llamar indiscriminadamente ladrones a los exhibidores es impresentable; de lo que se trata es simplemente de conseguir un sistema fidedigno, y hemos contado con la colaboración de los empresarios en el plan que estamos elaborando".

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 31 de octubre de 1987.

Archivado En:

Te puede interesar

EmagisterPerfiles Profesionales 2022

Lo más visto en...

Top 50