Raúl Alfonsín anuncia el aplazamiento de la reforma constitucional argentina

El presidente argentino, Raúl Alfonsín, anunció el viernes por la noche (madrugada de ayer, hora peninsular española) en un mensaje grabado esa misma tarde y difundido luego por la cadena nacional de radio y televisión, que el proyecto de reforma de la Constitución será aplazado y que tendrá que ser discutido ahora con los líderes de la oposición antes de ser enviado al Parlamento. Alfonsín admitió errores de su Gobierno al señalar que éste no logró transmitir "la magnitud de la crisis" que padece el país".

El presidente aclaró que la reforma constitucional -que incluye la creación de la figura de un primer ministro y la posibilidad de reelección presidencial- "no ha de concernirme en lo personal". Esta última claúsula podría regir después de las próximas elecciones generales, previstas para 1989. Un Alfonsín más calmo y recuperado, después de la derrota electoral del radicalismo del 6 de septiembre, se presentó el viernes ante los ciudadanos argentinos para aliviar las tensiones creadas alrededor de futuros pasos del nuevo Gabinete, formado tras casi dos semanas de reflexión, y señaló que había que "quitarle dramatismo" a las elecciones, que fueron "limpias y ejemplares".El presidente detalló nuevamente los graves problemas que afectan al país: "Evidentemente", dijo, "no supimos comunicar la realidad de nuestra situación. En consecuencia, no se puede hablar de un voto equivocado, y mucho menos de un voto inmaduro: la equivocación fue del Gobierno, que no logró transmitir la complejidad de la crisis que enfrentamos".

Alfonsín dedicó más de la mitad de los 40 minutos de su mensaje a describir el dramático cuadro de la situación económica y aseguró que "cualquiera que sea el economista que más les guste, no podría diferenciarse mucho de la línea que hoy se sigue en la materia".

El traslado de la capital

El proyecto de reforma de la Constitución se aplaza, pero Alfonsín pidió a cambio ayuda para no detener el traslado de la capital. La ley ya fue aprobada por el Congreso y el presidente se comprometió a que el coste inicial se cubra con la venta del edificio de la Embajada argentina en Tokio.

Al final del discurso, Alfonsín aclaró que el resultado de las elecciones consolidaba definitivamente el sistema democrático y demostraba también .que nadie tiene los votos contratados". Y agregó: "Nuestra prédica ha tonificado el espíritu democrático de los argentinos". Luego ratificó su apoyo a la política económica pero prometió una "gestión firme" en la discusión de la deuda externa argentina con los acreedores.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS