Entrevista:

Pilar Brabo: "No conozco casos de policías actuales que torturasen en el franquismo"

MANUEL MUÑOZ, Pilar Brabo Castells de 44 años de edad, nombrada recientemente gobernadora civil de Castellón, asegura que no conoce casos de policías con cargos actuales de responsabilidad que hubiesen torturado durante el franquismo. Señala que los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado observan un comportamiento "ejemplar" en cuanto al acatamiento del orden constitucional. La gobernadora civil de Castellón, militante del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) desde hace un año, fue durante dos legislaturas diputada por Alicante del Partido Comunista del País Valenciano (PCPV-PCE).

Pregunta. Su nombramiento s produce en un momento en que hay fuertes críticas al ministro del Interior, José Barrionuevo.Respuesta. Sí, bueno; yo, sobre esos temas, no voy a entrar. Desde el puesto institucional en el que estoy no se puede entra en ese tipo de críticas. Lo único que puedo decir es que suscribo totalmente las posiciones de presidente del Gobierno, as como las que se contienen en e documento del PSOE sobre el terrorismo. Eso es todo .

P. Me refiero a que se produce en un momento en que Barrio nuevo ha hecho unas declaraciones en las que critica a Jueces para la Democracia y tuvo una alusión algo despectiva a los luchadores antifranquistas. En parte se interpretó su nombramiento como una especie de intentar lavarse la cara.

R. [Se ríe.] Creo que todo eso tiene muy poco sentido.

La figura del gobernador

P. Hay quien sostiene que la Administración provincial choca algo con la autonómica y la organización autonómica del Estado. Tras la creación de la figura de los delegados del Gobierno, con ámbito coincidente con el autonómico, ¿hasta qué punto piensa que sigue teniendo un contenido importante la figura del gobernador civil?

R. Realmente, creo que tiene un contenido de competencias restringido dentro de lo que es la ordenación del Estado autonómico español, pero de todas formas tiene un contenido de competencias importante y... En fin, los que asumimos estos cargos tenemos que llevarlos a la práctica con la mayor eficacia posible.

P. Si le hubiesen dicho hace sólo cinco años que iba a ser gobernadora civil, ¿se lo hubiese creído?

R. Hace cinco años, en el 82, es posible que sí. Hace 15 hubiera sido más difícil. No es que yo lo haya pensado nunca, pero, vamos, hace cinco años... Nunca lo había contemplado como un puesto que pudiera ocupar, eso está clarísimo. No se me había ocurrido.

P. ¿Por qué lo aceptó?

R. Mi decisión de militar en el PSOE es muy clara. Cuando militas en un partido y te ofrecen un puesto de éstos, es un honor y también un reto. Este tipo de situaciones en la vida hay que afrontarlas.

P. Creo que usted fue detenida 14 veces.

R. Sí, muchísimas.

P. Ahora, sin embargo, está en una situación en la que manda a la policía. Se ha dicho mucho que la policía es una de las instituciones que ha cambiado poco con la transición a la democracia. Hay mucha gente en la policía que estuvo en el franquismo, algunos reconocidos como torturadores. ¿Cómo ve esa situación?

R. Yo creo que la policía de hoy no se puede ni comparar ni es nada parecido a la policía de ayer. La policía está al servicio de un determinado Estado. Ayer había un Estado dictatorial y falto de democracia y de libertades. Hoy día hay un Estado democrático y de libertades y la policía es la fuerza de seguridad que defiende esa democracia y esas libertades. Por tanto, creo que institucionalmente no tiene nada que ver la policía de ayer con la de hoy. Y, por otro lado, el tipo de transición que se ha dado en España también está absolutamente claro. La policía, como absolutamente todos los ciudadanos, ha cambiado de una situación a otra y ha pasado de establecer sus funciones en una situación a establecerlas en otra. No veo yo ningún tipo de problema aquí, absolutamente ninguno.

P. Me refiero más bien a casos concretos. Hay gente en Valencia, y seguramente usted también la conoce, que fue torturada por personas que siguen teniendo cargos de responsabilidad en la policía.

R. No, yo no conozco ningún caso.

P. Hablo, por ejemplo, de Antonio Palomares [ex secretario del PCPV-PCE, que ha denunciado que fue torturado por Manuel Ballesteros, actual asesor del Ministerio del Interior, y por Benjamín Solsona, actual jefe superior de policía de Baleares].

R. Esta sociedad ha evolucionado. Como esta sociedad ha evolucionado, las fuerzas y cuerpos de seguridad han evolucionado. Lo que no entiendo es que se pretenda achacar a las fuerzas y cuerpos de seguridad que ayer estuvieron en el franquismo cuando estábamos todos también en el franquismo. Unos pocos fuimos más activos en la lucha antifranquista, pero esta sociedad ha evolucionado toda ella de una manera paralela.

No entiendo el deseo de encontrar chivos expiatorios en unos sitios y no encontrarlos en otros. Somos todos los que hemos sufrido un proceso de evolución. Y no le veo yo más problemas a la situación. Para mí, los cuerpos y fuerzas de seguridad son ejemplares en el acatamiento del orden constitucional y en el cumplimiento del mismo.

"Santiago Carrillo y yo no nos saludamos"

Pregunta. ¿Qué diferencias hay entre el PCE que dejó usted, o incluso el PCE de ahora, y el PSOE? ¿Los defectos que veía en el PCE no los ha visto después en el partido socialista?Respuesta. No, no los he visto en el partido socialista, no. Ya he dicho en alguna ocasión que al final de los años setenta ya tenía muy claro que el eurocomunismo no podía durar, que iba a una convergencia cada vez más clara con el proyecto socialista. El principal problema de los partidos comunistas, lo sigo pensando ahora igual que entonces, es un dogmatismo feroz, con origen en todo el período estalinista. Y ese dogmatismo impidió en un determinado momento hacer cambios fundamentales.

P. Sin embargo, el partido comunista de ahora parece que está más en las tesis de los que se marcharon que en las de la dirección que se mantuvo con Santiago Carrillo.

R. Eso es posible, pero realmente es algo testimonial y marginal. De lo que no cabe duda es de que en este país una gran mayoría del pueblo español el año 1982 apoyó al PSOE en las urnas, y por algo sería.

P. Me da la impresión que plantea la del PCE actual como una situación sin salida.

R. Sí, y además, si quiere que le diga la verdad, no estudio mucho los problemas del PCE de hoy porque no me interesan demasiado. Para mí el PCE es un pasado que no quiero repetir.

P. ¿Mantiene usted algún tipo de relación personal con Carrillo?

R. No, ninguna. Alguna vez nos hemos encontrado y no nos hemos saludado.

P. ¿Y con Gerardo Iglesias?

R. Tampoco. No he coincidido con él desde que me fui del PCE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 03 de agosto de 1987.

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