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La URSS confía en que se logre un acuerdo sobre la 'opción supercero' antes de dos meses

La URSS sigue considerando las cabezas norteamericanas de los 72 cohetes alemanes occidentales Pershing 1A como un obstáculo para llegar en Ginebra a un acuerdo de armamento sobre fuerzas de alcance intermedio, e insiste en que deben ser destruidas, según aclaró a yer en Moscú un alto funcionario soviético. Pero, pese a este contencioso, Moscú se muestra optimista en poder llegar a un acuerdo sobre la opción supercero en el plazo de dos meses.

"Todas" las cabezas nucleares de los Pershing 1A deben ser "destruidas", ya que, de otro modo, no resulta posible la opción supercero, dijo ayer en Moscú el primer viceministro de Asuntos Exteriores de la URSS y jefe de las negociaciones de desarme, Yuli Vorontsov, en una conferencia -le Prensa dedicada a las últimas declaraciones sobre desarme efectuadas por el líder soviético, Mijail Gorbachov.Las cabezas nucleares en cuestión "no son una broma, son un arma muy seria, amenazante", subrayó Vorontsov, quien precisó algunos puntos no tratados por Gorbachov, cuando en una entrevista para un periódico indonesio aceptó la opción supercero global. Ésta implica la eliminación total tanto de, los cohetes de alcance intermedio largo (LRINF, categoría en la que entran los SS-20 soviéticos y los Pershing 2 y los misiles de crucero norteamericanos de 1.000 a 5.000 kilómetros) como la de los de alcance interrnedio corto (SRINF), con radio de acción de 500 a 1.000 kilómetros, categoría a la que pertenecen los Pershing 1A y otros cohetes similares que tiene la URSS. "Los misiles de corto alcance también serán elimínados", había dicho Gorbachov.

"¿De qué opción cero global se habla, si EE UU deja en Europa 72 cabezas nucleares?", se preguntó retóricamente Vorontov en una referencia a los Pershing 1A. "No pueden quedarse simplemente así... por eso, si se habla de la opción doble cero, no hay sitio en rtinguna parte de la tierra para estas cabezas; deben ser destruidas", sentenció.

[Antes de conocer estas últimas declaraciones, el consejero de Seguridad. Nacional de Ronald Reagan, Frank Carlucci, rechazó la idea de incluir los Pershing 1A -"sistemas de un país tercero", según EE UU- en las negociaciones de Girtebra, informa Reuter desde Washington. El Gobierno de la RFA declaró ayer no estar dispuesto a desprenderse ni estos misiles ni de sus cabezas, según manifestó un portavoz oficial, informa Efe desde Bonn. Por su parte, España era partidaria de contabilizar los Pershing 1A en un acuerdo, pero cambió de posición en aras de la solidaridad aliada, al predominar la postura contraria en la OTAN indicaron medios diplomáticos a EL PAÍS. El secretario general de la OTAN, Lord Carrington consideró ayer en Madrid que no cree que la exigencia soviética sobre los Pershing 1A ponga en peligro la consecución de un acuerdo.]

El líder soviético ha renunciado a la fórmula acordada en Reikiavik con el presidente Ronald Reagan, según la cual la URSS eliminaba todos sus SS-20 de Europa y mantenía 100 cabezas nucleares en territorio asiático, y EE UU hacia otro tanto en su territorio. [Esta renuncia fue acogida positivamente en diversas capitales occidentales -Washington, Bonn, Londres, Madrid, La Haya, Atenas y Tokio, entre otras-. El portavoz de la Casa Blanca habló de una señal "alentadora" que podría augurar "un acuerdo definitivo y una posible cumbre"]

Cuatro obstáculos

Pese al contencioso de los Pershing 1A (uno de los cuatro obs táculos mencionados ayer por los representantes soviéticos para un cuerdo en Ginebra), Vorontsov se mostró optimista so bre la posibilidad de elaborar un proyecto de acuerdo en el plazo de dos ineses en Ginebra, basado en la opción supercero. Los dos meses serían, según dijo, un . periodo "totalmente suficiente" teniendo en cuenta que Ias partes conocen las posicíones mutuas". El acuerdo abriría la posibilidad de una cumbre entre Mijail Gorbachov y Ronald Reagan para firmar el documento pactado, según manifestó Vorontsov.La reunión entre los ministros de Asuntos Exteriores de la URSS y EE,UU, Edvard Shevardnadze y George Shultz, respectivamente, retrasado y condicionado después al progreso en las conversaciones de Ginebra, parece haber quedado desbloqueado, aunque no se indicó una fecha para la misma. Si las delegaciones de la URSS y EE UU en Ginebra no dan abasto, pedirán "ayuda" a los ministros de Exteriores, dijo Vorontsov.

[Las delegaciones se encontraron ayer en sesión plenaria en la legación soviética en Ginebra y la URSS presentó su nueva propuesta. "Abrimos así el camino hacía el acuerdo en los plazos más breves", dijo sonriendo el negociador soviético Alexei Obukov, informa France Presse].

El jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas soviéticas, general Serguei Ajromeiev, enu meró los "importantes problemas" que, a juicio de la URSS, obstaculizan un acuerdo en Ginebra: la liquidación y no "manipulación" de las armas nucleares, lo que implica que los Pershing 2 no pueden ser convertido en otras categorías de misiles; la citada eliminación de las cabezas nucleares de los Pershing 1; el paralelismo, y la adjudicación de los mismos derechos de control y verificación que incluirían el derecho de inspeccionar bases militares en terceros países. Vorontsov responsabilizó a EE UU del desarrollo de las conversaciones en Ginebra y presentó la última propuesta soviética corno un "paso serio" hacia el acuerdo. Sobre la idea de crear zonas de navegación para minimizar el riesgo de conflicto, Ajiromeiev manifestó que EE UU y la URSS podrían llegar inicialmente a un acuerdo al que se sumarán después otros países.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de julio de 1987

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