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LA CRISIS PANAMEÑA

El siguiente Gobierno

A. C., La crisis política de las pasadas semanas ha permitido comprobar que el camino que le queda por andar a Panamá de aquí al año 2000 no es precisamente de rosas y que resulta difícil pronosticar qué tipo de Gobierno recibirá, con el cambio de siglo, el testigo del canal.

Desde el poder se habla de radicalización de la doctrina nacionalista de Omar Torrijos, lo que llevaría a una situación impredecible; en la oposición ha destacado una figura, la del dirigente democristiano Ricardo Arias Calderón, que estima que el Gobierno panameño sólo ha hecho hasta ahora demagogia nacionalista sobre la importancia del canal, sin ocuparse verdaderamente de impedir la intervención norteamericana.

"No hay un modelo panameño para la defensa del canal", opina Arias, quien cree que su país no está en condiciones de sustituir, sin más dispositivos de seguridad que los que tiene montados, a Estados Unidos: "En estas circunstancias, Panamá no podría manejar el canal porque no podemos gastar los 700 millones anuales que supone el modelo de defensa norteamericano, lo que para nosotros representaría el 20%. del producto interno bruto".

El líder opositor considera que el Gobierno tampoco se ha preocupado de buscar una alternativa para el desmantelamiento de las bases militares norteamericanas, "que dejará sin puesto de trabajo a 6.000 personas y privará a Panamá de unos ingresos anuales de entre los 200 y los 300 millones de dólares".

En el caso de llegar al poder, el opositor Ricardo Arias no quiere verse "abocado a renovar acuerdos que no me parecen adecuados para Panamá", aunque asegura que no aceptará "ninguna posibilidad de negociar hacia atrás, bajo ninguna circunstancia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de julio de 1987