Hermetismo tras la reunión de la Junta de Seguridad del País Vasco

La expectación que rodeó a la Junta de Seguridad, celebrada ayer en Vitoria entre representantes de las Administraciones central y vasca para hablar de la Ertzantza (policía autónoma) y de las Fuerzas de Seguridad del Estado (FSE) en Euskadi, no se vio recompensada con información sobre lo tratado, al optar todos los interlocutores por un mutismo absoluto. La junta se vio enturbiada por una declaraciones del delegado del Gobierno, Julen Elgorriaga, que apuntó que el pacto de coalición entre PNV y socialistas no obliga a una reducción de los efectivos de la PSE en Euskadi, y por una índignada respuesta del consejero de Inte rior del gabinete Ardanza, Luis María Retolaza (PNV), que calificó las manifestaciones de "cúmulo de despropósitos".

Ayer, y tras la reunión, que ocupó parte de la mañana, ni tan siquiera se precisó cuáles fueron los temas del orden del día. Al frente de las representaciones no figuraban sus habituales presidentes, Elgorriaga y Eli Galdos.

Ayer era notorio el malestar entre las áreas gubernamentales nacionalistas, mientras que fuentes socialistas precisaban que el repliegue de las FSE conforme se despliega la Ertzantza es un hecho aceptable dentro de un contexto de reducción del fenómeno terrorista y de coordinación entre los diversos cuerpos que actúan en la comunidad autónoma.

El noviembre del año pasado, medios estatales calculaban en 9.000 personas los efectivos de las FSE en Euskadi. En la actilalidad hay 3. 100 ertzainas en la calle y está acordado un programa para otros 2.000.

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