Actores como autores
Entre otros más, en esta feria Elizabeth Taylor anuncia un libro titulado: Elizabeth takes off (Elizabeth despega, editorial Putnam's), donde responde a la pregunta que ya se había hecho todo el mundo sobre su extraño rejuvenecimiento. Por su parte, Bill Cosby, que ganó una fortuna con su libro sobre la paternidad (Fatherhood, 2.500.000 ejemplares en Estados Unidos; Serpadre, en la traducción para España), trata de repetir el éxito meditando sobre la fugacidad de la vida (Times flies, en la editorial Doubleday). Sobre su vida y, por qué no, sobre el sentido de la vida discurren en sus recientes libros tanto el mítico golfista Arnold Palmer como Shirley McLaine (muy presente personalmente en la feria), Jehan Sadat (viuda de Sadat), Joan Báez (And a voice lo sing with), el tenista Arthur Ashe, el cantante Chuck Berry o el ya multimillonario L. Rond Hubbar, que desde que lanzó la célebre receta mental llamada Dianética no ha cesado de ingresar miles de dólares. De este primer libro (Dianetics) lleva vendidos más de ocho millones de ejemplares sólo en Estados Unidos. En suma, cada vez está siendo más verdad que los personajes populares, por una u otra causa, acaban perorando a través de un libro y logrando completar su influencia y aceptación como escritores.


























































