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Raúl Alfonsín asegura que se acabó el "mesianismo pretoriano en Argentina,

ENVIADO ESPECIALEl presidente argentino, Raúl Alfonsín, se dirigió ayer al país para anunciar la presentación en el Congreso del proyecto de ley de obediencia debida, del que, asumió la total responsabilidad. Alfonsín anunció también la reforma del Código de Justicia Militar y un plan de modernización de las fuerzas armadas, al tiempo que aseguraba que se acabó el "mesianismo pretoriano" en Argentina.

En un discurso de media hora de duración, transmitido por las televisiones y radios de todo el país conectadas en cadena, el presidente reconoció que la asonada militar de la pasada Semana Santa colocó a la nación "al borde de la guerra civil", y felicitó a los ciudadanos que salieron entonces a la calle para defender "el derecho a la vida, a la libertad, al progreso y al imperio de la ley"

Aquella movilización popular fue, para Alfonsín, el hecho más importante de la transición democrática argentina.

"Nos demostramos a nosotros mismos lo que somos capaces de hacer", dijo. El presidente insistió en que no deben repetirse los dramas del pasado, refiriéndose a los constantes golpes de Estado del último medio siglo de historia argentina y condenó el "mesianismo pretoriano" que tantas veces atentó contra la voluntad popular.

Tras señalar que el pueblo argentino, una vez recuperados sus derechos y libertades, está dispuesto a defender la Constitución "al precio que sea", Raúl Alfonsín recordó que los golpes militares siempre contaron con el apoyo de algún sector civil, lo que no ocurrirá más en el futuro. Recordó también que la democracia actual no tiene la culpa ni de los procesos contra militares, ni de la situación económica, ni de los escasos medios con que cuentan las fuerzas armadas, aspectos todos ellos heredados de la dictadura. "Se juzgan hombres, no instituciones", dijo al referirse a los procesos en curso, "y no los juzga un tribunal popular, sino la ley".

Acto seguido, en tono solemne, el presidente anunció el envío al Congreso del proyecto de ley que regula la eximente de obediencia debida, del que, dijo, "soy el primer responsable".

Con esta medida, añadió, "garantizaremos para el futuro la democracia en Argentina".

Alfonsín admitió que el proyecto de ley permitirá que los autores materiales de hechos gravísimos queden en libertad. "Y eso no me gusta".

Pero la responsabilidad penal de las violaciones de los derechos humanos durante la dictadura militar corresponde principalmente a quienes concibieron el plan y pusieron en marcha su ejecución, que ejercieron una coacción moral, psíquica y material sobre sus subordinados.

Pidió Raúl Alfonsín el apoyo de los ciudadanos para esta futura ley y anunció una inminente reforma del Código de Justicia Militar, para cumplir las exigencias de las fuerzas armadas en una sociedad democrática, y la creación de una comisión encargada de estudiar la modernización de las fuerzas armadas para adecuarlas a un Estado moderno y democrático.

El proyecto de ley, que fue revelado ayer de forma oficiosa, consta de seis artículos y el primero de ellos dispone que "se presume sin admitir prueba en contrario que los hechos realizados por jefes, oficiales subalternos, suboficiales y personal de tropa de las fuerzas armadas, de las fuerzas de seguridad, policiales y penitenciarias ( ... ) se encuentran amparados por la eximente de la obediencia debida".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de mayo de 1987