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El nuevo primer ministro de Malta quiere distanciarse de Libia y acercarse a EE UU

Fenech Adami: "Lucharé por la reconciliación de los malteses"

Edward Fenech Adami, de 53 años, líder del Partido Nacionalista, juró ayer como primer ministro de Malta tras la victoria en las elecciones legislativas del pasado sábado, en las que su grupo obtuvo más del 50% de los votos. El jefe del Gobierno, el laborista Carmelo Misfud Bonnici, dimitió ayer tras conocer su derrota. En una entrevista mantenida dos días antes de los comicios, Adami promete que, si llega al poder, su primer objetivo será la reconciliación nacional, un proyecto de sociedad "basado en el diálogo" y en la que se restablezca "el imperio de la ley".

Fenech Amidi, abogado y presidente adjunto de la Unión Europea Demócrata Cristiana, por lo que se refiere a política exterior, no pone en cuestión la neutralidad de Malta, incorporada a la Constitución por un acuerdo con los laboristas, pero estima que la integración en la Comunidad Europea sería un factor de estabilización política para fortalecer una democracia "que está en auténtico peligro".En cuanto a las relaciones con Libia, es partidario de mantener los lazos de amistad y cooperación, pero distanciándose de la actitud de los Gobiernos laboristas, "que han dado la impresión de estar dispuestos a armonizar su política con la de Trípoli".

De imagen moderada, el nuevo primer ministro no parece ni carismático ni populista ya que ha conseguido para un partido que antaño se basaba en el apoyo de las élites y la burguesía un amplio respaldo en todas las clases sociales.

En los días previos a las elecciones del pasado sábado la principal preocupación de Fenech Adami era la violencia de sus enemigos políticos.

Pregunta. ¿Teme que la vicitoria nacionalista no sea aceptada por los laboristas?

Respuesta. Lo que preocupa a muchos malteses es que hay ciertos elementos en el Partido Socialista que no están dispuestos a entregar el poder. La cuestión es, ¿prevalecerán ellos o los que quieren que el proceso democrático se desarrolle correctamente?

P. ¿Qué cambiará realmente con un Gobierno de su partido?

R. Lucharé por la reconciliación de los malteses. Hay demasiada polarización y división en este país nuestro, que debe volver a la vida normal, a la paz, al progreso social y económico. Prometemos que el nuestro será un Gobierno muy diferente del socialista. Todo el mundo debe responder de sus actos. En el pasado no ha sido así, como demuestran los numerosos incidentes de violencia ocurridos en los últimos 16 años, en los que nuestros locales han sido atacados más de 100 veces, sin que los responsar bles hayan sido llevados ante la justicia.

P. Usted ha acusado repetidamente a la policía de pasividad e incluso de colaboración con los provocadores. ¿Cambiará su Gobierno la estructura y los mandos del cuerpo?

R. La policía debe recobrar la confianza del pueblo, pero no hay que desmantelarla, porquela mayoría de sus miembros son responsables.

P. Se ha llegado a decir que un Gobierno nacionalista invitaría a la VI Flota norteamericana al puerto de La Valetta.

R. Eso es imposible. El acuerdo consensuado con los lahoristas, el pasado enero, establece que Malta no tendrá ninguna base extranjera, ni formará parte en ningún bloque militar. Malta es un Estado neutral con una política de no afincamiento y no pretendemos cambiar la situación, ni buscar la integración en la OTAN.

P. Su partido quiere la plena integración en la CE.

R. Sí. Por motivos económicos, pero también políticos. Los países europeos libres del Mediterráneo son todos miembros de la CE, con la excepción de Chipre y Malta, y creemos que la integración sería un factor de estabilización para una democracia que está en peligro.

P. ¿Se distanciará su Gobierno de Libia?

R. Todo Gobierno maltés debe esforzarse por mantener relaciones amistosas con Libia. Pero ha sido un grave error de los laboristas dar la impresión de que estaban dispuestos a una idenfificación política con Trípoli. En el tratado de amistad y cooperación vigente se habla de dos países armonizando sus actuaciones en el terreno económico, político y de seguridad, lo que, especialmente en el último de los aspectos, creemos que no va en el interés de Malta, como tampoco el compromiso para intercambiar información. Mi Gobierno, definitivamente, se distanciará de tal posición.

P. ¿Cambiará también la política hacia la URSS?

R. No creo que haya ningún elemento alarmante sobre la presencia soviética en Malta. Tenemos interés en mejorar aún más las relaciones económicas pero, obviamente,Ja CE seguirá siendo nuestro principal socio comercial.

P. ¿Ha llegado el momento de la reconciliación con EE UU?

R. Washington ha desconfiado de la política exterior de los socialistas a causa de la excesiva conexión con Libia y el acuerdo secreto con Pyongyang, que prevé la presencia de personal militar norcoreano para el entrenamiento de la Policía y el Ejército. Con nosotros, esto cambiará. El nuevo Gobierno aclarará que su política es la de considerar a Malta como un Estado orientado hacia los países democráticos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de mayo de 1987