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Crítica:MÚSICA CLÁSICA
Crítica

Reapertura de la Zarzuela con un homenaje a Guridi

El teatro de la Zarzuela de Madrid, después de cuatro meses de intensos trabajos de rernodelación, reabrió sus puertas el pasado día 6 con un concierto lírico en homenaje a Jesús Guridi, con motivo del centenario de su nacimiento.Inaugurado en 1856, reformado en 1865, incendiado en 1909 y reconstruido en 1913, la vida del teatro de la Zarzuela fue próspera en el género que le dio nombre y en el operístico.

La Sociedad de Autores llevó a cabo una profunda reconstrucción y en 1956 el coliseo de la calle de Jovellanos inició el penúltimo capítulo de su historia hasta la fecha reponiendo Doña Francisquita.

Ahora, a la vista de las necesidades técnicas propias del que, en algún modo, constituye la ópera cómica de Madrid, se ha realizado un remozamiento más importante en las instalaciones técnicas del escenario que en la decoración interior y exterior, aunque éstas presenten un aspecto bello y atractivo.

Orquesta y Coros del teatro de la Zarzuela

Teatro Lírico Nacional. Director del coro: José Perera. Director: Miguel Ángel Gómez Martínez. Solistas: Paloma Pérez Iñigo, Dolores Cava, Manuel Cid, Alfonso Echeverría y Ricardo Muñiz. Obras de Jesús Guridi.Teatro de la Zarzuela de Madrid, 6 de diciembre.

Vicios del Real

Largos aplausos para Jesús Guridi y su música la noche de la reapertura. Que el centenario de un compositor tan eminentemente teatral se celebre en el teatro de la Zarzuela con versiones de concierto (y otro tanto se anuncia para José María Usandizaga el próximo año) me parece verdaderamente extraño.La pasada temporada operística habría sido adecuado el montaje de Mirentxu o Amaya y en la próxima cabría hacerlo con Las golondrinas o Mendi-Mendiyan.

Conviene no heredar los vicios del viejo teatro Real, tan desinteresado por lo español, ahora que el teatro lírico nacional anima el ritmo de su andadura.

En fragmentos vocales y orquestales de La meiga, Mirentxu, Amaya y El caserío lució de manera especial el tenor Manuel Cid, que expresó con gran belleza la romanza Yo no sé qué veo en Ana Mari.

La del barítono (Sasibil, mi caserío) tuvo acentos nobles en la voz bien timbrada de Alfonso Echeverría.

Alternaron en el programa las sopranos Paloma Pérez Iñigo (muy bien en el dúo de La meiga) y Dolores Cava (expresiva en el suyo con el barítono).

Se sumaron al resultado positivo del concierto lírico el tenor Ricardo Muñiz, así como el coro y la orquesta titulares del teatro de la Zarzuela, bajo la dirección de Miguel Ángel Gómez Martínez, siempre tendente a la brillantez sonora.

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