El 'parón' económico de EE UU anuncia una nueva recesión mundial

La economía de EE UU creció tan sólo un 0,6% en el segundo trimestre del año, lo que significa el incremento más bajo del Producto Interior Bruto (PIB) desde la última recesión de 1982. Este dato ha creado gran inquietud en el resto de los países occidentales, que temen un nuevo estancamiento de sus economías, en el mismo sentido que ha pronosticado el FMI en su informe dado a conocer el pasado miércoles. Paralelamente, los precios crecieron en España en el mes de agosto un 0,3%, porcentaje que no sirve para quebrar el rebrote inflacionista en nuestro país.

Nuevos nubarrones se extienden sobre la economía mundial. Al reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) -que ha revisado a la baja las previsiones de crecimiento de la economía mundial (véase EL PAÍS de ayer)- y al escaso avance de la reunión en Punta del Este del Acuerdo General sobre Comercio y Aranceles Aduaneros (GATT), dado que sigue predominando la tendencia al proteccionismo comercial, se une ahora el virtual estancamiento de la economía norteamericana.El Producto Interior Bruto de Estados Unidos en el segundo semestre del año ha crecido tan sólo un 0,6%, según datos oficiales conocidos ayer en Washington. Este porcentaje, el más bajo desde la recesión de 1982, supone que el crecimiento de EE UU en la prmera mitad del año ha sido tan sólo del 2,2%, muy por debajo de las previsiones conocidas. La cifra abre un nuevo interrogante sobre la posibilidad de que los aires de expansión lleguen a Europa y tiren de economías intermedias como la española.

Por otra parte, en España, el índice de precios al consumo (IPC) correspondiente al mes de agosto aumentó un 0,3%, porcentaje que, a pesar de haber disminuido respecto al de meses anteriores, mantiene el rebrote inflacionista, ya que la tasa de inflación de los últimos 12 meses se eleva al 9,5%, muy por encima del 8% con que el Ejecutivo aspiraba a cerrar el año. La inflación española, al alza, aumenta el desequilibrio respecto a los países de nuestro entorno, con lo que los productos españoles pierden competitividad a la hora de exportar; los alimentos fueron nuevamente los mayores causantes de la subida inflacionaria.

El Gobierno español espera que haya una sustancial desaceleración en el crecimiento de los precios que figuran en el índice, en el último cuatrimestre del año.

Páginas 49 y 52

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS