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CARTAS AL DIRECTOR

Diego Cañamero

El día 5 de septiembre próximo, Diego Cáñamero Valle, jornalero, padre de dos hijos y secretario general del Sindicato de Obreros del Campo, va a ingresar en la prisión Provincial de Sevilla a cumplir una condena que le ha confirmado la Audiencia de Sevilla.Nos interesamos en conocer por qué motivo va a ir a la cárcel este hombre, y resulta que el delito que cometió, según los jueces, es que en enero de 1984, cuando el paro, el hambre y la desesperanza azotaban a toda su clase jornalera, un grupo de 200 obreros agrícolas en paro de su pueblo, El Coronil (Sevilla), decidieron ir al cortijo El Garrotal a pedir trabajo porque había faenas que hacer. Dialogaron con el dueño, señor Delgado Ribelles, durante una hora, no consiguieron trabajar, según dice la sentencia. Y abandonaron la finca sin que hubiera amenazas ni coacciones.

A pesar de lo legítimo que es pedir trabajo a quien lo tiene, a pesar de lo justo que es querer dar de comer a sus hijos con el sudor de su frente, a pesar de lo digno y ejemplar que es esforzarse por el bien de los demás compañeros..., a pesar de todo, Diego Cañamero está procesado, condenado y decretado su ingreso en prisión. Conozco la honestidad, la entrega, la humanidad y la vida digna de este dirigente de los jornaleros andaluces. Al condenarlo a él se está condenando a toda su clase.

Este inexplicable hecho se está dando en una España plenamente democrática, integrada en la Europa de las libertades y gobernada por un partido con 100 años de honradez socialista.

Todavía tengo la esperanza de que el Gobierno de Felipe González conceda el indulto antes del 5 de septiembre, y de este modo no tener que avergonzarnos de vivir donde vivimos.- Virtudes García.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de agosto de 1986