El arzobispo de Zaragoza critica la obra 'Los virtuosos', de Els Joglars

La actuación del grupo catalán Els Joglars en Zaragoza, con su obra Los virtuosos de Fontainebleau, ha suscitado críticas del arzobispo Elías Yanes y del grupo integrista Covadonga. El anfiteatro del Rincón de Goya, en el parque central de la ciudad, registró el sábado por la noche un lleno absoluto, y la escena de la polémica, el baile de la Virgen del Pilar y Jordi Pujol, fue acogida con aplausos.

La Virgen apareció con un manto rojo y, a los acordes de la jota del maestro Bretón y tocando la pandereta, bailó con el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol. Tanto la entrada como la salida del escenario de estos dos personajes fue acogida con aplausos por los presentes. Tan sólo la presencia de algunos efectivos más de la Policía Municipal en el recinto hacía presuponer que pudiera ocurrir algo anormal. Mientras se preparaba el escenario se recibieron dos llamadas anónimas con amenazas de ocasionar daños si se ofrecía el espectáculo. Asimismo, diversas personas se dirigieron a los medios de comunicación, especialmente a algunas emisoras de radio, para criticar el trato que la Virgen del Pilar recibía en dicha obra, y que el espectáculo estuviera patrocinado por el Ayuntamiento.

El grupo Covadonga, de tendencia ultraderechista, distribuyó octavillas y desplegó una gran pancarta en la plaza del Pilar con el siguiente texto: "Acogida en la indiferencia general, derivada del progreso de la incredulidad y del misterioso debilitamiento de la fe, se exhibe en Zaragoza la obra de teatro blasfema Los virtuosos de Fontainebleau. Covadonga levanta su protesta, que desea hacer llegar como un grito hasta los pies de la Virgen María". El citado polectivo invitaba a los ciudadanos a unirse "contra la blasfemia y la indiferencia".

"Un agravio a la Virgen"

Por otro lado, el arzobispo de Zaragoza, Elías Yanes, calificó algunas de las escenas de la obra como "un agravio a la Virgen del Pilar y a la mayoría de los habitantes de esta ciudad". El prelado mostró, en un comunicado difundido el viernes, su "perplejidad y contrariedad por el hecho de que la obra haya sido patrocinada de alguna manera por un departamento del ayuntamiento, del cual cabría esperar una mayor consideración a la sensibilidad civil y religiosa de muchos ciudadanos y familias zaragozanas".Por su parte, los componentes de Els Joglars se han sorprendido de la polémica que ha levantado la obra, pues nunca hasta ahora, desde hace casi un año en que la estrenaron, había sucedido nada. Manifestaron también que no pretenden con la referida escena agraviar o menospreciar a nadie, e invitaron al arzobispo Yanes para que vea el espectáculo y compruebe que "no incluye ni burla ni ultraje a la Virgen del Pilar". Fuentes del área de Cultura del Ayuntamiento restaron importancia a la polémica suscitada y no comprendían cómo el arzobispo se inmiscuía, a su juicio, en un asunto cultural y municipal.

La actuación de Els Joglars formaba parte del programa cultural organizado por el Ayuntamiento para los sábados del verano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 03 de agosto de 1986.