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La Feria Internacional del Libro de México recibió un millón de visitantes en ocho días

Después de haber recibido casi un millón de visitantes en ocho días, finalizó en Ciudad de México la Feria Internacional del Libro, que tuvo una importante participación española, cuya penetración editorial en México sigue siendo notoria a pesar de la crisis económica mexicana. Organizada desde hace siete años por la universidad Nacional Autónoma de México, esta feria se celebra en el centro de la ciudad, en el Palacio de Minería, que fuera recinto de la primera escuela de minería del Nuevo Mundo, creada en el siglo XVI. En este entorno se instalaron pabellones para. 1.400 expositores nacionales y de 40 países.La representación española destacó por su magnitud. Casi 50 editoriales españolas exhibieron dentro del pabellón colectivo que presentó la Federación de Gremios de Editores de España. Muchas de las ediciones expuestas eran poco conocidas en México, lo que despertó un interés tan grande que creó serias dificultades de control y vigilancia a las responsables del pabellón.

Pabellón de España

Además del público que asistió masivamente, muchos libreros llegaron al pabellón de España, especialmente algunos de provincias que vienen a esta feria a conocer las novedades. Según declararon libreros de Guadalajara y Monterrey, la presencia de los editores españoles en esta feria es una oportunidad excepcional para conocer nuevos fondos y recibir información en forma directa.Al frente de la delegación española estuvo Francisco Pérez González, presidente de la Federación de Gremios de Editores y figura muy querida por sus colegas mexicanos. En su trayectoria gremial, Pérez Gonzáléz ha logrado establecer un nuevo estilo en la relación empresarial y comercial de los editores españoles con América Latina, un estilo que tiene más que ver con la política del encuentro de dos culturas que con la simple venta de libros, y que ha reportado buenos beneficios para ambas partes.

Comprador

No hay que olvidar que México es para España un importante comprador. Después de la caída brusca de las importaciones, hace cuatro años, la recuperación ha sido rápida. Lo enorme del mercado mexicano, con 75 millones de habitantes, de los cuáles la mitad es menor de 20 años, ha hecho que 1 as importaciones de libros, que sumaron 34 millones de dólares en 1984, subieran a 53 millones de dólares en 1985. Muchas empresas, como el caso de Alianza Editorial, que han aumentado cinco veces sus ventas, según informó su distribuidor local, y otras, que producen masivamente en México, como Santillana, Grijalbo o el Grupo Planeta, tienen una importante penetración en el mercado. El creciente despliegue de la actividad editorial española en México ha sido y sigue siendo manejado dentro de una política de cordialidad y entendimiento, y los editores y libreros mexicanos esperan que las cosas sigan manejándose así, de acuerdo con las opiniones recogidas a lo largo de esta feria.La presencia de España en México es también un compromiso para los editores mexicanos que asistirán a Liber 86, con el recuerdo de la cordialidad con que fueron recibidos el año pasado en el Liber de Madrid.

En cuanto a la feria de México, se espera que para 1987 se amplíe todavía, ya que la universidad Nacional ha celebrado un convenio con la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana para que Cepromex, el centro de la promoción del libro de esta institución mexicana, organice las actividades profesionales en las próximas ferias internacionales del libro del Palacio de Minería.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de marzo de 1986