Un fracaso de la información israelí
El indiscutible fracaso en el desvío del avión libio pone en dificultades a los servicios de información de Israel, cuyas fuentes, al haber detectado la existencia de un pez gordo entre los pasajeros, se han mostrado escasamente fiables.Este fracaso recae también sobre el ministro de Defensa, Isaac Rabin, que tuvo que aprobar la operación, así como, en cierta medida, sobre el primer ministro, Simón Peres, que normalmente debería haber sido consultado previamente.
Dos diputados de la oposición, el comunista Meir Wilner y el de la Lista Progresista para la Paz Matty Peled, acusaron al Gobierno de haber practicado la "piratería aérea" y un "terrorismo de Estado que cubre de ridículo las pretensiones israelíes de luchar contra el terrorismo internacional". A ambos replicó ayer Rabin que el Ejército israelí "proseguirá su lucha contra el terrorismo como en el pasado". El ministro de Defensa subrayó que la operación contra el avión libio no fue un acto de represalia, sino que se encuadra en "la guerra permanente contra el terrorismo". "Esta operación", prosiguió, "es parte de dicha guerra, como lo fue el bombardeo de las bases de la OLP en Túnez, o como lo son nuestros bombardeos de bases terroristas en Líbano".
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Isaac Shamir, ha justificado el desvío del avión libio con el argumento de que la Libia del coronel Muammar el Gaddafi es "un centro de terrorismo internacional". Un diputado de la coalición, Haim Kaufman, militante del Likud, reprochó a Rabin que hubiera dejado partir el avión hacia Damasco.
"Tendríamos que haberlo retenido, con objeto de presionar sobre Siria para obtener la liberación, o al menos noticias, de nuestros soldados desaparecidos y presos en ese país", dijo el diputado.
Expertos militares han recordado los "peligros inherentes a una operación de este tipo".
Sin entrar en el aspecto jurídico del asunto, han subrayado "la vulnerabilidad de Israel, cuyos aviones de pasajeros que van y vienen de Europa sobrevuelan el Mediterráneo, a menudo sólo a unos cientos de kilómetros de las costas libias".
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