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HACIA EL FIN DE DUVALIER

La Casa Blanca anuncia un falso derrocamiento del presidente Duvalier

La Casa Blanca rectificó ayer una información previa de su portavoz, Larry Speakes, quien sólo cinco horas antes aseguraba que el presidente vitalicio de Haití, Jean Claude Duvalier, había sido derrocado y había abandonado el país. El portavoz adjunto, Edward Djerejian, explicó que esa información era "inexacta" y que se había debido a las "confusas" noticias procedentes de Puerto Príncipe. Funcionarios del Departamento de Estado confirmaron que Duvalier permanecía en su puesto.El propio Duvalier, que lleva 15 años en el poder, después de suceder a su padre, desmintió esa información en un mensaje radiotelevisado, al tiempo que prometió desarrollar un plan económico para mejorar la situación de su país, el más pobre de América.

Speakes, que había hecho el anuncio por la mañana a bordo del avión A ir Force One, que transportaba al presidente Ronald Reagan a Houston (Texas) para el funeral por los siete astronautas del Challenger, atribuyó la noticia a informes facilitados por la Embajada estadounidense en Haití. Pasa a la página 2

"Continúo aquí, y soy tan fuerte como la cola de un mono", declaró el presidente haitiano al desmentir su derrocamiento

Viene de la primera página"El presidente continúa aquí", declaró Jean-Claude Duvalier en creole, la lengua nacional de Haití, durante una breve alocución difundida ayer por la radio oficial para desmentir las informaciones sobre su derrocamiento y supuesta salida del país, según informa Reuter. "Desde esta mañana temprano ha habido rumores de que había salido del país", continuó el presidente haitiano, "y no es cierto. Soy tan fuerte y poderoso como la cola de un mono". (La imagen como la cola de un mono es una expresión creole para reflejar la fuerza.)

En Estados Unidos, a las ocho de la mañana, el consejero de Seguridad Nacional del presidente, almirante John Pondexter, informó a Ronald Reagan del cambio de régimen en Haití, un país situado a sólo 300 millas de las costas norteamericanas. Poco después de las nueve de la mañana (siempre hora de Washington), el portavoz de la Casa Blanca, Larry Speakes, lanzó la noticia desde el avión presidencial Air Force One, informa desde Washington Francisco G. Basterra.

Gran desconcierto

Sería difícil encontrar una ocasión en que un país como Estados Unidos anuncie la caída de un Gobierno con el que mantiene relaciones diplomáticas y rectifique después. Esto ocurrió ayer, y a la hora de transmitir esta crónica reinaba en Washington una gran confusión sobre los acontecimientos de Haití y era perceptible el desconcierto existente por lo sucedido en los altos niveles del Gobierno. A las dos de la tarde (ocho de la noche, hora peninsular), el Gobierno norteamericano únicamente era capaz de afirmar que sólo existen "informaciones y rumores contradictorios" sobre la situación en Haití.

"Se escuchan disparos esporádicos en la capital, Puerto Príncipe, y acto seguido se percibe una notable presencia militar en las calles", dijo el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Bernard Kalb, que retrasó durante más de una hora la sesión informativa diaria. Estados Unidos, que según algunos observadores no sería ajeno a lo que está ocurriendo, adopta oficialmente una posición neutral y se limita a seguir "muy atentamente la situación", precisó Kalb. Washington estaba deseando, al menos desde el pasado otoño, un cambio de régimen en Haití, presidido desde hace 29 años por la dinastía Duvalier con el prudente beneplácito de Washington.

Speakes, que ha podido cometer, inexplicablemente, uno de los errores más garrafales de la historia de las relaciones internacionales, afirmó que la noticia de la caída de Duvalier y su salida del país procedía de la Embajada de EE UU en Puerto Príncipe. El portavoz de la Casa Blanca añadió que la situación es de calma y que ningún norteamericano había resultado herido. Añadió también que un Gobierno cívico-militar se había hecho con el poder. Horas después, el consejero de Seguridad Nacional del presidente, Poindexter, inició desde Houston -donde acompañaba al presidente- la rectificación afirmando que la situación es "muy incierta". Al mismo tiempo, en Washington, el número dos de la Prensa de la Casa Blanca, Edward Djerejian, afirmó que, al parecer, Duvalier continúa en el poder.

"Los informes que tenemos es que aún se encuentra en la isla. La situación no está clara, y la declaración inicial de Speakes se basaba en una información inicial de nuestra embajada allí. Esta información señalaba que algo estaba ocurriendo, y existía una posibilidad de que Duvalier hubiera huido". El Departamento de Estado, revelando una descoordinación desconocida hasta ahora en Washington, aseguró que la Embajada de EE UU en Puerto Príncipe nunca había informado a la Casa Blanca de la huida de Duvalier, limitándose únicamente a recoger informaciones que circularon en las emisoras de radio de Puerto Príncipe.

Sólo hace 48 horas, el Departamento de Estado filtró que Estados Unidos recortaba la ayuda a Haití debido a las persistentes violaciones de los derechos humanos cometidas por el Gobierno del presidente Jean-Claude Duvalier, Baby Doc. Esto significa que Haití no recibirá siete millones de dólares de los 52 millones que este país caribeño tenía previsto recibir.

Preguntado por quién ha declarado la ley marcial, el Departamento de Estado dijo que creía que el Gobierno de Duvalier. El portavoz negó saber si, como se rumoreó, Duvalier había solicitado visado de entrada en EE UU.

Por otro lado, informaciones extraoficiales procedentes de Puerto Príncipe y divulgadas por emisoras de radio y exiliados haitianos en Santo Domingo, la capital dominicana, habían dado por buena la noticia difundida por la Casa Blanca. La agencia Haipresse, órgano de la comunidad haitiana en el exilio, llegó a precisar que el dictador había abandonado la isla en un avión norteamericano, esposado y acompañado de su familia, según AFP.

La falsa fuga

Ante los rumores de la fuga del dictador, testigos presenciales aseguraron haberle visto hacia las 9.30 de la mañana cuando atravesaba en su automóvil el centro de Puerto Príncipe. Un portavoz del Ministerio haitiano de Información desmintió oficialmente que Duvalier hubiera sido derrocado y aseguró que se encontraba en el palacio presidencial tras haber dado una vuelta por la ciudad, y anunció una intervención posterior del presidente en la radio. La propia Embajada norteamericana confirmó poco después la presencia del dictador en la isla.

Por su parte, la agencia oficial soviética Tass, que en un primer momento también había anunciado "la caída del régimen dictatorial del presidente de Haití", señaló ayer que "Washington, que determina la política interior y exterior de Haití" quizá "haya decidido sacrificar a Duvalier". Según Tass, EE UU "trata de impedir que la lucha popular cobre amplitud y dar el poder a las fuerzas que servirían a EE UU con el mismo celo que el clan" de los Duvalier

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de febrero de 1986

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