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Reagan anuncia el bloqueo de los bienes libios en EE UU

El presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, anunció anoche la congelación de los bienes libios en Estados Unidos en el marco de las sanciones tomadas contra Libia por su presunto apoyo al terrorismo internacional. La decisión del presidente Ronald Reagan está contenida en un decreto ejecutivo que tendrá efecto inmediato y que ha sido publicado por la Casa Blanca. Por otra parte, ningún país europeo se ha sumado al boicoteo económico propuesto por Reagan contra Libia. El Gobierno español, como otros de Europa occidental, se ha manifestado contrario a la adopción de "sanciones económicas por motivos políticos".

La comisión sobre cooperación política de la Comunidad Europea podría celebrar una reunión a nivel ministerial este mes, solicitada por Italia y Grecia, para adoptar una posición conjunta sobre el tema.Sólo Japón y Australia, entre los aliados norteamericanos en el mundo, han anunciado posiciones favorables a las sanciones propuestas por Reagan en una conferencia de prensa celebrada en la madrugada de ayer.

La radio oficial libia calificó ayer la intervención del presidente norteamericano de "declaración de guerra", informa la agencia Reuter desde Trípoli. "El presidente norteamericano ha amenazado al pueblo libio con un barbarismo que supera todo a lo que nos tenían acostumbrados anteriores administraciones", dijo la radio en la primera reacción oficial de Trípoli a la declaración de Reagan. El aeropuerto de Trípoli estuvo ayer cerrado durante varias horas por razones desconocidas.

La palabra "bárbaro", acompañada de la de "lunático", fue utilizada también por Reagan para referirse al máximo dirigente libio, Muammar el Gaddafi. Reagan dijo: "Las naciones civilizadas no pueden seguir tolerando, en nombre de ganancias materiales e interés propio, el asesinato de inocentes", y añadió: "Instamos a nuestros amigos en Europa occidental y otras regiones a unirse a nosotros para aislar a Libia".

Reagan admitió que a "algunos" les puede resultar "prácticamente imposible" sumarse al boicoteo por razones económicas, pero advirtió que si las medidas tomadas no son suficientes para acabar con "el terrorismo de Gaddafi", EE UU tomará "otras medidas", sin especificar cuáles. Tampoco reveló las "pruebas irrefutables" que dijo tener sobre el apoyo de Gaddafl al terrorismo.

El presidente norteamericano ordenó también a los 1.500 ciudadanos de Estados Unidos que trabajan en Libia dejar aquel país bajo amenaza de entablar procesos judiciales contra ellos.

Tres de las cuatro compañías de petróleo que operan en Libia han aceptado poner fin a sus operaciones en territorio libio, según inforla agencia France Presse.

En todo caso, la repercusión que el boicoteo económico norteamericano puede tener sobre Libia será escaso sin el apoyo de los países europeos, algunos de los cuales, como Italia y la República Federal de Alemania, mantienen importantes lazos comerciales con el régimen de Gaddafi.

Reunión de la CEE

Italia pidió ayer a la presidencia holandesa de la CEE que convoque lo antes posible una reunión de ministros de Asuntos Exteriores para estudiar el tema de las sanciones.Un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores italiano reafirmó ayer su condena del terrorismo y pidió una "investigación en profundidad" sobre "las responsabilidades y las connivencias que ciertos países puedan tener con el terrorismo".

El Gobierno de la República Federal de Alemania anunció ayer oficialmente su rechazo a las sanciones, según informa Hermann Terstcht. Tras una reunión del Consejo de Ministros, el portavoz del Gobierno federal, Freidhelm Ost, manifestó que las sanciones económicas habían demostrado siempre en el pasado su falta de efectividad. En algunos casos fueron incluso contraproducentes. De ahí que el Gobierno federal considere siempre inapropiado este tipo de presiones. Alemania Occidental se ha mostrado siempre favorable a combatir el terrorismo reforzando la vigilancia y con otras medidas preventivas.

El tema fue brevemente abordado ayer en la OTAN en el curso del encuentro semanal de los embajadores reunidos en el Consejo del Atlántico Norte, informa Andrés Ortega. En este contexto, Washington pidió solidaridad a los aliados, petición que ya se ha hecho en Washington a través de una carta enviada por Reagan a las embajadas de sus homólogos de la OTAN explicando las medidas adoptadas y pidiendo colaboración en el intento de erradicar el terrorismo. Ningún representante europeo se sumó en esa reunión a la posición norteamericana.

El Gobierno francés ha acogido con fría cortesía el llamamiento norteamericano, informa Soledad Gallego-Díaz. Medios diplomáticos, por su parte, consideraron muy improbable que París aplique sanciones contra Trípoli y recordaron que el Gobierno francés no ha cortado nunca sus lazos con el régimen del coronel Gaddafi, a pesar de estar enfrentados en el contencioso del Chad.

El Gobierno francés prefiere que el tema libio sea estudiado en el seno de la Comunidad Europea, donde sabe que las propuestas norteamericanas suscitan serias dudas.

El Reino Unido tampoco se sumó a las sanciones norteamericanas y decidió mantener las medidas tomadas contra el Gobierno de Trípoli en 1984, que incluyen la ruptura de relaciones diplomáticas. Actualmente residen en Libia unos 5.000 ciudadanos británicos.

Portugal, por primera vez, se sumó a la posición europea contra el boicoteo propuesto por Estados Unidos, informa Nicole Guardiola.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de enero de 1986

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