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Juan Carlos I respalda en Buenos Aires la reivindicación argentina sobre las islas Malvinas

El rey Juan Carlos respaldó ayer en Buenos Aires la reivindicación argentina sobre las islas Malvinas y apoyó la política del presidente Raúl Alfonsín. Gritos de "Viva la democracia", "Viva España" y "Viva el Rey" acompañaron ayer en sus desplazamientos por la capital argentina al Monarca. "No puedo silenciar aquí", afirmó anoche don Juan Carlos al final de la cena de gala que el presidente argentino le ofreció en el Concejo Deliberante, "el derecho que asiste a la Argentina en la reivindicación sobre partes de su territorio nacional, reivindicación que atañe al propio concepto de soberanía nacional".

Cerca de las diez de la noche de ayer (tres de la madrugada de hoy en España), don Juan Carlos pronunciaba estas palabras ante las 200 personas que asistían a la cena en el Concejo Deliberante, apoyando expresamente la reivindicación sobre las islas Malvinas, actualmente en poder del Reino Unido.En su brindis -que fue transmitido por televisión-, el monarca español recordó cómo "en tiempos más cercanos a nosotros y también más tristes, se puso de relieve una vez más la solidaridad que une a nuestros pueblos cuando aquellos que huían de la persecución y del miedo encontraron acogida y refugio en uno y otro país".

"Hoy podemos regocijarnos juntos", agregó, "de la recuperación definitiva de los valores de libertad y conciencia política en la Argentina".

El Rey calificó de "ingente" la tarea realizada por Raúl Alfonsín. "La sincronía entre los valores éticos y políticos de la Argentina que representáis y vuestras cualidades personales", agregó don Juan Carlos, "ha dado como resultado que esta gran nación americana se haya hecho acreedora del más alto respeto, materializado en el extraordinario dinamismo que habéis imprimido a la política exterior de vuestro Gobierno".

'Contenciosos centenarios'

"La solución de contenciosos centenarios", afirmó más adelante don Juan Carlos, "la creciente participación argentina en la búsqueda de soluciones a los problemas que afectan a este continente, su impulso a los procesos de integración regional, la incansable defensa del respeto de los derechos inalienables de la persona, vuestra aportación a los nuevos enfoques en el tema del desarme, el creciente acercamiento a Europa, son algunos ejemplos de vuestros logros en este campo.

Miles de hispano-argentinos salieron ayer a las calles de Buenos Aires a aplaudir al Rey de España. Los vendedores de banderitas españolas y argentinas hicieron buenos negocios.

Una espectacular guardia de granaderos a caballo escoltaba al Rey y convocaba a su paso nuevos curiosos que se añadían a los grupos de españoles que esperaban el paso del Rey.

Corona de flores

Don Juan Carlos inició ayer su jornada a las diez y media de la mañana (15.30 de horas en Madrid), depositando una corona de flores ante el monumento al libertador, general San Martín. A esa primera cita, el Rey acudió a pie desde el hotel Plaza, cercano al lugar, en el que se alberga.

Entre aplausos, vítores, y alguna lágrima emocionada, los hispano-argentinos comentaban la nueva imagen del Rey español, que llegó el domingo a Buenos Aires con una incipiente barba, ya que el padecimiento de una herpes facial le impide afeitarse.

Rodeado de la guardia de granaderos a caballo, el Rey marchó hasta la Casa Rosada, donde se entrevistó con Raúl Alfonsín. El Rey y el presidente argentino conversaron sobre las relaciones bilaterales entre sus países, dieron un repaso a la situación internacional -deteniéndose especialmente en los problemas latinoamericanos- y trataron los problemas que la entrada de España en la CEE arrojará sobre los lazos entre España y Latinoamérica.

Entrevista de Morán

Simultáneamente, el ministro español de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, se entrevistaba con el subsecretario de Exteriores argentino, Jorge Sábato, que dirige la diplomacia de su país en ausencia del titular, Dante Caputo, que se encuentra en visita oficial en China.

Por su parte, el secretario de Estado español para el Comercio, Luis de Velasco, mantuvo contactos con las autoridades económicas argentinas.

Tras su entrevista con Alfonsín, el Rey, acompañado ya de doña Sofía, saludó al cuerpo diplomático acreditado en Buenos Aires. Luego, los Reyes, acompañados de Raúl Alfonsín y su esposa, marcharon hasta la residencia presidencial de Olivos, en donde almorzaron juntos en privado.

La guardia de granaderos acompañó a los Reyes hasta la calle de Corrientes, que los bonaerenses identifican con España, por haber sido este el lugar de cita de muchos españoles, franquistas y republicanos, que dirimían aquí sus diferencias.

Por la tarde -antes de asistir a la cena de gala que le ofreció Alfonsín-, don Juan Carlos descubrió una estatua del rey español Carlos III, el monarca que fundó el virreinato del Río de la Plata en parte de lo que hoy es Argentina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de abril de 1985

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