TRIBUNALES

Tensión en el juicio contra dos 'etarras' acusados del asesinato de un 'arrepentido'

El desalojo del público en el juicio celebrado ayer contra cuatro personas, dos de ellos miembros de ETA Militar, ocasionó momentos de tensión en el juzgado. Juan Manuel Piriz y Juan Manuel González están acusados de ser los autores materiales del asesinato de Mikel Solaun, arrepentido que había pertenecido a la organización, y el fiscal pide para cada uno de ellos 45 años de prisión. Los procesados dieron gritos en favor de la amnistía y de ETA, que fueron coreados por el público asistente.El presidente del tribunal ordenó la expulsión de los dos acusados y la detención de los asistentes que habían gritado, pero este último extremo no llegó a entenderse y la policía desalojó la sala y las inmediaciones de la Audiencia Nacional. En el exterior, familiares y amigos de los acusados que habían acudido al juicio entonaron los himnos Gora ta gora y Eusko gudariak y dieron gritos en favor de ETA Militar.

Previamente, Piriz y González contestaron a la pregunta de si habían matado a Solaun, que "todo traidor en una guerra debe ser ejecutado". También afirmaron que Maki Ojeda, un tercer miembro del comando "fue asesinado por los geo cuando dijeron que saliéramos con las manos en alto, que no dispararían". Preguntados si dispararon contra los geo al ser detenidos, respondieron: "Todo militante armado de ETA está dispuesto a responder al enemigo".

También fueron juzgados, acusados de colaboración con ETA, Francisco Javier Rubio y Josu Olabarría. El fiscal pide para cada uno ocho años de prisión. En el juicio negaron cualquier participación en hechos delictivos y aseguraron que no conocían la pertenencia a ETA de Ojeda, Piriz y González.

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