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Reportaje:

Una solución para los clínicos

Incorporar los hospitales clínicos al Insalud es una vieja aspiración de Sanidad., que se remonta a la época en que fue creado el ministerio, y que se materializó con el actual minstro, Ernest Lluch, que defiende la progresiva íntegráción de los hospitales en una red única.Eri octúbre de 1983, Lluch exponía ante un grupo de periodistas su criterio de que "la Universidad debe tener ramificaciones en la red hospitalaria, pero no hospitales que sean una segunda facultad". Practicando esta filosofia, el ministro decidió que no se abrieran nuevos centros, y que los de Badajoz y Málaga, ya construidos, no fueran exclusivamente clínicos.

Una disposición adicional del proyecto de ley de Presupuestos del Estado para 1985, por la que se decidía integrar el hospital cfinico de San Carlos, de Madrid, en la red asistencial de la Seguridad Social, fue la chispa que encendió, al fin, un enfrentamiento que permanecía larvado y que alcanzó su momento crítico el pasado 20 de octubre, con la oposición de la junta de gobierno de la facultad de Medicina de la universidad Cornplutense, de la que depende el Clínico, a la integración. Dos días después, el rector de la Complutense, Amador Scholler (catedrático de Patología Médica en la facultad de Medicina y, como tal, jefe de un departamento del hospital clínico), destituía al director y al gerente del Clínico y disolvía la junta de gobierno, estableciendo una nueva que cuenta con mayor presencia del sector docente.

Los nuevos cargos directivos nombrados por el rector pertenecen al sector médico docente, contrario á la incorporación del hospital al Insalud (de los 750 médicos del Clínico, sólo 100 son profesores o catedráticos de la facultad de Medicina).

El director del Insalud, Francesc Raventós, manifestó inmediatamente su "sorpresa" ante los ceses, y advirtió que el instituto que dirige reconsiderará la financiación del Clínico, al considerar que, con su decisión, el rectorado había roto un pacto entre caballeros por el que se venían manteniendo, de forma tácita, las condiciones de un convenio anulado en 1978. Posteriormente, los hospitales clínicos de Valladolid, Salamanca y Tarragona manifestaron también su oposición a la integración en el Insalud.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de octubre de 1984