Con una pregunta sin respuesta termina el encuentro de escritores del 50
El II Encuentro de Escritores de Lengua Española que se ha venido realizando esta semana en el Instituto de Cooperación Iberoamericana (ICI) concluye hoy a las 12.00 con una mesa redonda cuyo tema es una pregunta cuya respuesta no será resuelta: ¿Existe la generación del 50? Este encuentro, organizado por la Universidad Menéndez y Pelayo y el ICI, ha reunido durante cuatro días a poetas, ensayistas y narradores que empezaron a dedicarse al quehacer literario hace tres décadas en Latinoamérica y España. Los temas planteados fueron lo suficientemente generales como para dar pie a recuentos y memorias de débil alcance y hacer hincapié en tópicos nunca superados, como las polémicas sobre el universalismo y provincianismo, las filiaciones o bastardismo en la poesía de aquella década o la comunicación e incomunicación entre los autores.
Se destacó el papel de las revistas literarias surgidas en esos años, en especial el de la revista colombiana Mito y la cubana Ciclón, en las que se publicaron los primeros textos de quienes a uno y otro lado del Atlántico serían con el tiempo destacados escritores de nuestra lengua.
Ángel González, Carlos Barral y José Agustín Goytisolo discutieron junto a Alfonso Barrera Valverde, Pablo Armando Fernández, Pedro Francisco Lizardo, y otros compañeros de generación sobre la posibilidad de crear una revista de alcance continental. En España, los poetas se confesaron grupo, porque quisieron ser un grupo, sobre todo un grupo de amigos. Los latinoamericanos se confesaron desunidos, desconocidos en muchos casos a causa de la complejidad de las relaciones entre los países. Escritores todos que coincidieron en el tiempo, en su concepción de la poesía y en la literatura "como un arma defensiva contra las ofensas de la vida".


























































