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Un dirigente del grupo guerrillero colombiano M-19, asesinado en vísperas de la firma de un acuerdo de paz con el Gobierno

Cuando estaba a punto de firmarse el acuerdo de paz entre el Gobierno colombiano y el grupo guerrillero Movimiento Diecinueve de Abril (M-19), uno de los fundadores y principales ideólogos de esta organización, Carlos Toledo Plata, murió ayer en la ciudad de Bucaramanga, víctima de un atentado.

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Carlos Toledo Plata, uno de los más claros representantes del sector moderado del M-19 y uno de los principales defensores de la política de diálogo con el presidente Belisario Betancur, recibió cinco disparos ayer, poco antes de las ocho de la mañana (una de la tarde, hora peninsular), cuando salía de su residencia, según diversas fuentes de Bogotá consultadas telefónicamente. El líder guerrillero fue trasladado inmediatamente a la clínica Bucaramanga, en la que murió, poco después de ser sometido a una operación. El atentado fue perpetrado, según fuentes no oficiales, por dos individuos que viajaban en una moto, el mismo sistema utilizado a finales del pasado mes de mayo para acabar con la vida del ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla.Según declaró su esposa a una radio local, las últimas palabras pronunciadas por Carlos Toledo Plata al entrar a la clínica fueron: "Por mi patria y por mis hijos he tenido que entregar mi vida".

El presidente Betancur, que durante el transcurso de la intervención quirúrgica llamó a la clínica para interesarse por la evolución del herido, condenó después el atentado, que calificó de "acto absurdo que no tiene justificación alguna". Betancur declaró en Quito, donde asiste a la toma de posesión del nuevo presidente ecuatoriano, León Febres Cordero, que, aunque no compartía los principios del M-19, últimamente se había llegado a un acuerdo sobre la necesidad de la paz en Colombia, proceso que él pidió que "no sea interrumpido" ahora.

Andrés Almarales, representante del M-19 en la Comisión Nacional de Paz, encargada de las negociaciones para la firma de un acuerdo, dijo que "este asesinato no debe impedir la firma de la paz". Almarales relacionó el atentado contra Carlos Toledo con el enfrentamiento armado registrado el pasado domingo entre una columna del M-19 y una unidad del Ejército en las proximidades de la localidad de San Francisco, en el departamento de Cauca, al suroeste del país. Soldados y guerrilleros que acudían a una reunión con la comisión de paz mantuvieron un intercambio de disparos, cuyo balance oficial fue de dos muertos y del que fueron testigos varios miembros de la comisión y algunos periodistas. Almarales calificó ese enfrentamiento como "una emboscada. del Ejército" y lo consideró "un preludio" del atentado de ayer.

Acelerar la firma

Otro de los integrantes de la Comisión Nacional de Paz, Alberto Rojas, dirigente del Partido Comunista de Colombia, insistió en que el asesinato de Toledo Plata "no debe entorpecer la firma del acuerdo de paz, sino, por el contrario, acelerarlo, para qué no vuelva a ocurrir algo así".Álvaró Gómez, miembro del Partido Conservador -en el poder-, manifestó que el atentado contra Toledo Plata demuestra la existencia de 'Tuerzas interesadas en torpedear el proceso de paz".

Aunque hasta el momento no se han efectuado detenciones, la familia del líder guerrillero aseguró que últimamente Carlos Toledo Plata había recibido amenazas de un grupo paramilitar de extrema derecha que se identificó como Comando José Raquel Mercado, nombre de un dirigente sindical asesinado por el M- 19 en 1976 tras un juicio popular en el que fue acusado de traidor a la clase obrera.

Carlos Toledo Plata fue el primer dirigente de M-19 que anunció la posibilidad de un acuerdo de paz con el Gobierno, para el que se dieron los primeros pasos en Madrid, concretamente en el domicilio del secretario general de la Presidencia del Gobierno, Julio Feo, donde se entrevistaron en enero de este año los dos máximos dirigentes del M19, Iván Marino Ospina y Álvaro Fayad, con el presidente colombiano, Belisario Betancur.

El pasado mes de julio se dio un impulso decisivo a este acuerdo, que ahora se ve seriamente comprometido, y un dirigente del grupo guerrillero, Everth Bustamante, llegó a anunciar en Madrid una fecha para la firma de la paz. En los últimos días del pasado mes surgieron algunas diferencias que retrasaron la ratificación del acuerdo, que, finalmente, estaba prevista para la próxima semana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de agosto de 1984

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