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Políticos italianos, implicados en un amplio tráfico de armas con el Tercer Mundo

Numerosas personalidades políticas italianas están implicadas, según todos los indicios, en un extenso tráfico de armas -incluido material nuclear para armas atómicas-, uno de cuyos destinatarios es Irak, junto a otros países del Tercer Mundo. Treinta de ellas fueron citadas ante los tribunales de Trento el martes.El informe del fiscal, basado en las investigaciones efectuadas durante cuatro años por el juez Carlo Palermo, acusa explícitamente a 30 personas, entre ellas el actor Rossano Brazzi y el coronel Massimo Pugliese, antiguo miembro de los servicios secretos italianos.

El texto, de 54 páginas, tiene extensos párrafos en blanco que, según fuentes judiciales, encubren personalidades y hechos que están aún siendo objeto de investigaciones y, por tanto, "sometidos a estricto secreto sumarial".

Según fuentes próximas a los investigadores del caso, las mencionadas omisiones están referidas a personas vinculadas a la logia masónica secreta Propaganda Due (P-2) y al mundo político italiano.

El coronel Pugliese y otras cuatro personas negociaron, según el informe fiscal, la venta a Irak de centenares de carros de combate, 34 kilos de plutonio, 1.000 kilos de uranio, misiles soviéticos Sam-7, dos toneladas de explosivos de plástico, 500 fusiles de asalto kalaslinikov y otras armas. También negociaron la venta de importantes lotes de armamento a Somalia, Taiwan y Filipinas.

Los acusados también intentaron la venta a Argentina, en plena guerra de las Malvinas, de cinco misiles Exocet, operación que fue impedida por los servicios secretos británicos.

En cuanto a los intentos de venta de material atómico, el informe no precisa si las negociaciones fueron concluidas.

El juez Palermo tropezó con dificultades en su investigación y estuvo a punto de serle retirado el caso, al referirse a las relaciones entre uno de los investigados, Ferdinando Mach de Plmstein -un financiero que dirigía dos empresas controladas por el Partido Socialista Italiano (PSI)- y un diputado socialista, Paolo Pillitteri, cufiado del jefe del Gobierno, Bettino Craxi.

Bechir Celenk, involucrado en al atentado contra el Papa en mayo de 1981, es objeto de una investigación separada en el caso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de junio de 1984