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Ametrallamiento de dos pesqueros españoles en aguas francesas

El primer ministro francés rehusó hacer declaraciones hasta hablar con González

El primer ministro francés, Pierre Mauroy, llegó ayer al aeropuerto de Madrid-Barajas, donde se negó a hacer declaraciones a la Prensa hasta después de la entrevista, programada para hoy, con el presidente del Gobierno español, Felipe González. Al llegar al aeropuerto, alrededor de las dos de la tarde, Mauroy saludó primero al embajador francés en Madrid, Pierre Guidoni, y dejó para después a su anfitrión, el alcalde de Madrid, Enrique Tierno.Pierre Mauroy viajó a Madrid, a bordo de un avión Mystere, en calidad de alcalde de Lille para asistir a la reunión del consejo de gobierno de la Federación Mundial de Ciudades Hermanadas (FMCH).

El aeropuerto de Barajas, y concretamente la zona militar donde tomó tierra el avión de Pierre Mauroy, estaba fuertemente vigilado por la policía, que impidió el acceso a cualquier persona que no fuera redactor gráfico, como había anunciado previamente la Oficina de Información Diplomática. A pesar de las advertencias, más de un centenar de periodistas pudieron abordarle en la pista sin conseguir declaración alguna.

El alcalde de Madrid, Enrique Tierno, manifestó a la agencia Efe que no pensaba mencionar al primer ministro francés el ametrallamiento de los pesqueros españoles. "Pretendo evitar escrupulosamente cualquier asunto de Estado", manifestó Tierno, "pues la prudencia es una parte esencial de la política y esa prudencia nos dice que los municipios no deben hacer actos que el Gobierno no hace". Señaló que desea que sus contactos con Mauroy transcurrran con normalidad y con la cordialidad debida al alcalde de Lille, lo que puede servir "para tender un puente para la entrevista de Felipe González con el mandatario francés".

El Grupo Popular del Ayuntamiento de Madrid manifestó ayer al alcalde su protesta por no haber suspendido la visita a Madrid de Pierre Mauroy. En una reunión de la comisión permanente municipal, José María Álvarez del Manzano, portavoz de ese grupo, calificó de hostil la actitud francesa hacia España y citó los problemas del ingreso en el Mercado Común, el asilo dado a los terroristas de ETA y el ametrallamiento de los dos pesqueros vascos.

Las explicaciones francesas sobre este último incidente le han parecido a Álvarez del Manzano "similares a las dadas por la Unión Soviética cuando derribó un, Jumbo surcoreano que volaba sobre su territorio". Afirmó quer "defender los intereses nacionales a costa dé, la vida de inocentes es puro fascisino".

Enrique Tierno respondió señalando que Mauroy venía como alcalde de Lille a un acto de la Federación Mundial de Ciudades Hermanadas, de la que es presidente el primer edil de Madrid. "Las relaciones entre municipios deben estar al margen de los problemas entre Estados", dijo. Tierno señaló también que la prudencia aconsejaba no cerrar las puertas de la Casa de la Villa a Pierre Mauroy, "puesto que ese gesto hubiera cerrado la posibilidad del diálogo, abriendo, por el contrario, una serie de represalias mutuas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de marzo de 1984