Parte de Nicaragua
Julio Cortázar amó tanto la revolución de Nicaragua que se hizo parte de ella. Hasta el punto que podemos llamarle un gran escritor argentino de la revolución de Nicaragua. Fue de lo más valioso y puro que ha producido América Latina. Pero fue humilde en su grandeza. Su genio literario lo puso al servicio de los oprimidos. Supo sacrificar, cuando le tocaba hacerlo, su creación artística por la justicia. Especialmente lo hizo en el caso de Nicaragua. Fue sensible a todas las alegrías y las tragedias de los hombres. Solidario con todo el género humano, en la ficción y en la realidad, en sus escritos y en su acción. Y especialmente fue solidario con la causa de Nicaragua. Fue un apasionado de nuestra revolución. Y al morir, en esta revolución ha quedado vivo Julio Cortázar, en esta revolución vivirá siempre. En Nicaragua estarán siempre presente su genio y su ternura. En la Nicaragua sandinista que él llamó tan violentamente dulce y que tanto amó se gritará siempre: Julio Cortázar, presente.


























































