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El Partido Demócrata Liberal aprueba su disolución para integrarse en la 'operación reformista'

El segundo congreso federal del Partido Demócrata Liberal (PDL), iniciado ayer en Madrid, aprobó por mayoría un documento de estrategia que implica, entre otras cosas, la autodisolución del partido y su integración en la operación reformista que pusieron en marcha el presidente del PDL, Antonio Garrigues, y el dirigente nacionalista catalán Miquel Roca. Esta fusión estará acompañada de la autodisolución de todos los partidos que integran la operación reformista, la mayor parte de ellos de carácter regional, y se producirá a partir del próximo mes de mayo.

Los 800 compromisarios que asisten al segundo congreso nacional del PDL representan a los aproximadamente 10.000 militantes con que cuenta este partido. Su misión es aprobar los estatutos y el programa político del partido hasta la mencionada fusión a partir del próximo mes de mayo, así como elegir a los miembros del comité ejecutivo, el consejo federal, el presidente y el secretario general del partido.Según el documento de estrategia política aprobado ayer, con menos de 50 votos en contra, el PDL se dirige a un "frente sociológico" integrado por "empresarios modernos, profesionales y cuadros, clase media moderna, personas críticas, maduras y racionales que prestaron su voto, con mucha reserva, a conservadores y socialistas, a los que se abstuvieron y, finalmente, a todos aquellos que deseen mayor pluralismo, menos dogmatismo, más pacto, más diálogo, menor prepotencia, más respeto y más tolerancia".

El PDL considera que la práctica democrática actual de nuestro país peca de "artificial, aburrida y aletargada" y, para un futuro próximo, se proponen ocupar el hueco que, en su opinión, queda libre "entre el autoritarismo conservador y el dogmatismo socialista". En ese espacio se proponen "instalar ampliamente la eficacia gestora, la modernización del Estado y un sentido profundo de la libertad que respete y fomente la espontaneidad social".

En una conferencia de prensa, Antonio Garrigues destacó que el PDL no participará en las próximas elecciones autonómicas del País Vasco y Cataluña, porque no dispone "ni de tiempo, ni de estructura, ni de capacidad financiera", aunque propiciará el apoyo al PNV, en Euskadi, y a Convergencia, en Cataluña. Ambas elecciones son consideradas, sin embargo, como especialmente trascendentes para el futuro político español por Antonio Garrigues, quien piensa que si la Coalición Popular no obtiene más del 10% de los votos en el País Vasco y más del 15% en Cataluña, "Coalición Popular demostrará que no es alternativa al socialismo", lo que, en su opinión, beneficiará al PDL y a la operación reformista, porque desencadenará una recomposición del centro-derecha.

Garrigues insistió en cuando el PDL se autodisuelva para unirse en lo que será el Partido Reformista, figure como primer punto esencial su carácter liberal y progresista.

"Esto nos preocupa más que si figura o no la palabra liberal en el partido que se creará a partir del próximo mes de mayo", dijo Garrigues, "porque no vamos a vender nuestra identidad liberal a cambio de oportunismo electoral. Ya hemos recibido otras ofertas electorales, sobre todo de parte de Manuel Fraga, y las hemos rechazado para no renunciar al carácter progresista del liberalismo".

Otra de las condiciones que este congreso pone para su intervención en el Partido Reformista es que se respete y se mantenga la homologación internacional del liberalismo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de enero de 1984

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