Cataluña y Valencia recobran la normalidad tras las lluvias

El aeropuerto de Barcelona funciona sin radar desde el lunes debido a las inundaciones

Las intensas lluvias han causado daños de importancia en Cataluña y Valencia. En Barcelona el aeropuerto funcionó sin radar desde el domingo hasta ayer, tras haberse inundado la sala de controladores. La situación general en Cataluña tendía ayer a la normalidad casi total, habiéndose restablecido el servicio eléctrico en casi todas las poblaciones del cinturón barcelonés, a pesar de que las lluvias averiaron 800 estaciones transformadoras y 40 cables de media tensión de Fecsa. En Valencia la tragedia se ha centrado en algunas poblaciones, donde se han registrado inundaciones, al igual que hace un año, con lo que son bastantes las personas que han visto destruidos sus enseres o instalaciones que habían renovado gracias al endeudamiento, a través de créditos bancarios solicitados tras las inundaciones del año pasado.

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El aeropuerto de Barcelona funciona sin radar desde la mañana del pasado lunes debido a la inundación del subsuelo de la sala de controladores, ocasionada por las fuertes lluvias caídas durante dicho día. El radar está siendo probado por los técnicos y se desconoce cuándo podrá utilizarse para controlar los vuelos. El tráfico está controlado por el sistema denominado convencional, por el que se autoriza la salida y entrada de los aviones cada 10 minutos. Mientras tanto, la mayoría de los servicios fueron normalizándose durante la jornada de ayer. El balance final de víctimas de la tromba de agua es de dos muertos, aunque otras dos personas fallecieron como consecuencia indirecta de la tormenta. Un bombero sufrió ayer heridas de gravedad cuando achicaba agua en I'Hospitalet.Las aguas dañaron también la ajitigua central eléctrica del aeropuerto de El Prat, que actualmente alberga los equipos electrógenos de emergencia. Los bomberos estuvieron durante toda la jornada de ayer achicando agua, mientras los técnicos intentaron iniciar los trabajos de puesta a punto del material dañado. La situación, según fuentes del aeropuerto, fue "de emergencia", pero no puso en peligro la seguridad de los servicios.

La normalidad era ayer casi general en toda Cataluña, habiéndose restablecido el servicio eléctrico en casi todas las poblaciones del cinturón barcelonés, a pesar de que las lluvias averiaron 800 estaciones transformadoras y 40 cables de media tensión de FECSA. En Sabadell y localidades aledafías hubo problemas de ábastecimiento de agua a causa de la rótura de unos 20 metros de la tubería de un metro de diámetro que tiene, su origen en la planta depuradora de Abrera.

Carreteras abiertas

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La Compañía Telefónica fue restableciendo sus servicios, aun que ayer se registraban deficiencias en una parte del área que con trola la central de Bellvitge. Todas las carreteras están abiertas al tráfico menos la de Rubí a Terrassa, cortada a causa de los desprendimientos. Las aguas caídas en los últimos días no han supuesto un aumento sustancial del caudal de los embalses catalanes, ya que preferenteMente los temporales se han producido en la costa.

Al balance oficial de dos muertos -Manuel Ávila Jarrín, arrastrado por el agua en Sant Cugat, y Josep Bayona Capdevila, muerto al caer desde un tejado al achicar agua-, otras fuentes suman el fallecimiento de Manuela Canceiro Santaló, de 68 años, que murió en Gavá al resbalar a causa de la, lluvia y golpearse en la cabeza.

En Sant Cugat, Josep Farré, un industrial de 71 años, falleció de un ataque al corazón producido, al parecer, por el choque emocional que le produjo visitar su fábrica -Talleres Amataf-, afectada por una avenida de ugua, informa Manuel Moreno. El cadáver encontrado en la playa de El Prat -la autopsia reveló que había muerto antes del temporal por un derrame cerebral- fue identificado como el de José Rodríguez Giménez, vecino de Terrassa.

Un bombero de Manresa, el cabo Ricardo Martínez Oviedo, resultó ayer herido de gravedad al caer desde una altura aproximada de dos metros, golpeándose la cabeza, cuando colaboraba en una operación de achique de agua en un aparcamiento del conjunto residencial Santa Eulàlia 2, en I'Hospitalet.

El herido fue ingresado inconsciente en la residencia de Bellvitge, donde le fue apreciado un traumatismo craneal con contusión cerebral. Los médicos que le atienden en la unidad de Cuidados Intermedios afirmaron que hay que esperar 48 horas antes de conocer el alcance de las lesiones, informa Xavier Arjalaguer.

El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, visitó anoche la zona más afectada en I'Hospitalet, después de que el lunes el alcalde de la ciudad hubiera criticado la ausencia de representantes de la institución en la zona inundada

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