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Escalada terrorista de ETA

Los cuatro policías epañoles detenidos en Francia, acusados de agresión, y no de intento de secuestro

Los policías españoles Francisco Javier López Mallén, capitán de los GEO; el inspector del Cuerpo Superior de Policía, Jesús Arfredo, Argüello, y los suboficiales de los GEO Sebastián Sotos García y José María:Rubio García, detenidos el martes en Hendaya cuando golpeaban al presunto dirigente de ETApm VIII Asamblea José María Larretexea, ingresaron ayer tarde en la prisión de Pau, tras comparecer ante el juez Pascual Sau, en el palacio de Justicia de Bayona.

El juez calificó los hechos en los que están involucrados los cuatro funcionarios españoles como un supuesto delito de "violencia premeditada con daños", delito para el que la legislación francesa contempla una pena máxima de cuatro años de prisión. La policía francesa ha iniciado las investigaciones para tratar de localizar a José Ignacio Zabala Artana y a José Antonio Lasa Aróstegui, dos refugiados vinculados, al parecer, a ETA Militar, que desaparecieron la madrugada del domingo en Bayona.Jacques Tourner, abogado defensor de los cuatro policías españoles, presentó ayer mismo un recurso de apelación contra la decisión del juez, adoptada a las 14.30 horas, tras una larga sesión, que se inició poco después de las 11.00 de la mañana. El recurso del abogado defensor, contratado por el Consulado español, solicita la concesión de la libertad provisional para los cuatro encausados y deberá ser contemplado por la Cámara de Apelación de Pau antes de un mes. El fiscal manifestó a los numerosos informadores españoles y franceses desplazados al palacio de Justicia de Bayona que no contaba con pruebas suficientes que pudieran justificar la inculpación de "tentativa de secuestro".

Por su parte, Christian Fandó, abogada de José María Larretxea, interpondrá en los próximos días una querella particular contra los cuatro funcionarios españoles, iniciativa que le permitirá acceder al sumario y solicitar del juez una nueva calificación del delito atribuido a los agentes.

Interés francés en buscar una rápida solución

Los policías españoles, que, a la vista de las cámaras de los fotógrafos, cubrieron sus rostros con toallas y con las cazadoras que vestían, negaron ante el juez los hechos que les imputaba el fiscal, remitiéndose a sus primeras declaraciones, según las cuáles los hechos no son otra cosa que un mero accidente de tráfico. Tesis, que, por otra parte, sostenía ayer el abogado defensor en declaraciones a EL PAIS. "El sumario", afirmó Jacques Tourner, "ha sido confeccionado de modo artificial, en función de las fabulaciones de la prensa, y sin contar con pruebas; espero que mis clientes obtengan la libertad provisional, porque no creo que probar las,acusaciones exija que ellos permanezcan en prisión".El juicio no se celebrará probablemente antes de dos o tres semanas, y en medios judiciales franceses no se considera probable que la Cámara de Apelación de Pau, que se reúne los miércoles, dictamine la libertad provisional en el caso de un delito que la legislación francesa considera grave. En cualquier caso, en medios políticos franceses se apunta que las autoridades de este país están interesadas en buscar una rápida solución al caso y que la estancia en prisión de los cuatro policías españoles sea acortada hasta el mínimo posible. Los detenidos han sido trasladados a la cárcel de Pau, y no a la de Bayona, para no hacerlos coincidir con los refugiados vascos relacionados, al parecer, con ETA que se encuentran recluidos en esta última prisión.

En los medios policiales franceses y en los círculos de los refugiados existe la impresión de que la presencia policial española en las provincias vasco-francesas se ha incrementado sensiblemente durante las últimas semanas. Un grupo de refugiados aseguró ayer que el coche Talbot blanco en el que viajaban los policías españoles llevaba varios días recorriendo localidades del sur de Francia, al igual que el Renault 12 matrícula de San Sebastián visto en Bayona pocas horas antes de que desaparecieran José Ignacio Zabala Artano y José Antonio Lasa Aróstegui, refugiados vinculados, al parecer, con ETA Militar.

La familia de estos jóvenes, nacidos en Tolosa, ha presentado ya la denuncia, y,la comisaría francesa ha iniciado las investigaciones, sin descartar la hipótesis de que ambos hayan sido asesinados.

Buscaban a otro refugiado

Además de la documentación de los dos jóvenes y de la chaqueta del chándal de uno de ellos, la policía francesa ha encontrado un mechón de pelo y trozos de los puros que, por lo visto, uno de los jóvenes llevaba momentos antes de dirigirse al coche que les había prestado un tercer refugiado.Por otra parte, la posibilidad, adelantada ayer por EL PAIS, de que los policías españoles confundieran a José María Larretxea con otro refugiado, al que se relaciona también con ETApm VIII Asamblea, tomó cuerpo ayer tras la publicación de una confidencia policial, según la cual los funcionarios españoles tenían como objetivo la vigilancia de una persona cuyas ocupaciones coinciden inequívocamente con las que desempeña habitualmente este segundo refugiado.

Todo indica que el grupo policial español ignoraba la verdadera identidad del motorista que abordaron, José María Larretxea, quien acababa de abandonar la casa del segundo refugiado y viajaba en la motocicleta que éste último le había prestado momentos antes. Larretxea abandonó ayer el hospital donde había sido atendido de las heridas producidas en su encuentro con los policías españoles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de octubre de 1983

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