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Aeroflot espía las montañas suizas

El Gobierno suizo, que desde el pasado 14 de septiembre había decretado la suspensión de vuelos de la compañía aérea soviética sobre los aeropuertos de Zurich y Ginebra, como signo de protesta por la destrucción del Boeing de la Korean Air Lines, acaba de anunciar que Aeroflot podrá, a partir de hoy, reanudar sus vuelos a Suiza.

Simultáneamente el Ejército, a través del Departamento Federal de la Aviación Civil, advierte que ciertos aviones Tupolev tipo DV-154, que semanalmente surcan el cielo helvético, están provistos de cámaras fotográficas ultrasensibles y que su misión no es precisamente la de captar la belleza natural de los Alpes, sino la de localizar los objetivos militares suizos.

Preocupado por "este tipo de espionaje", el diputado Theo Fischer (UDC, Unión Democrática de Centro), ha presentado una interpelación parlamentaria pidiendo explicaciones al Gobierno sobre el comportamiento de Aeroflot cuando sobrevuela el territorio suizo y las eventuales medidas del Ejecutivo para acabar con tales prácticas. Al parecer -y según -ha comprobado el Departamento Federal de la Aviación Civil-, los aviones soviéticos se desvían frecuentemente de sus pasillos.

Abundando en los argumentos del diputado Fischer, la cadena de televisión alemana ARD difundió recientemente un reportaje poniendo en evidencia las cámaras fotográficas disimuladas en el fuselaje de un Tupolev estacionado en el aeropuerto de Francfort e idéntico a los que vuelan a Suiza.

Berna tiene fundadas sospechas de que Aeroflot espía no sólo las zonas militares, sino las vías de comunicación y otros objetivos e instalaciones. De ahí que el secretario general del Departamento Federal de Transportes, Energía y Comunicaciones, Fritz Muehlemann, se haya comprometido a esclarecer este delicado problema.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de septiembre de 1983