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SANIDAD

Programa selectivo para la retirada de medicamentos peligrosos o poco recomendables en los próximos meses

Un Programa Selectivo para la Revisión de Medicamentos (PROSEREM), elaborado por la Dirección General De Farmacia comenzará su andadura con la retirada del mercado nacional de productos elaborados con cinco principios activos. Estas sustancias son: dihidroestreptomicina, arsénico, estricnina, clioquinol y anfetaminas en asociación y con indicación de anorexígenos y antiobesidad. Los fabricantes de medicamentos en cuya elaboración intervengan de forma básica estos principios tienen de plazo hasta finales del mes de agosto para presentar sus alegaciones, que serán valoradas por el ministerio de Sanidad antes de la retirada de los productos del mercado.

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Candidatos a la retirada

Según el director general de Farmacia y medicamentos, Félix Lobo, se ha encontrado hasta ahora una buena colaboración con los industriales del ramo y se espera que queden fijadas las bases para una reconversión del sector. Hay ya, incluso, avanzadas gestiones con el Banco de Crédito Industrial para apoyar la reestructuración de alguna de las empresas afectadas. En el Ministerio de Sanidad se negó a este diario la lista de medicamentos que posiblemente sean retirados. No obstante, aparecen como claros candidatos a su desaparición del mercado los que se citan en el recuadro, extraídos del Catálogo de Especialidades Farmaceúticas.

La obesidad, doble peligro

El uso de anorexígenos fue prohibido hace años en Estados Unidos y duramente restringido en países como Japón, Suecia, Canadá y Francia, donde se les incluyó en la lista oficial de estupefacientes. Las anfetaminas en asociación y con indicación de anorexígenos y antiobesidad deben su retirada del mercado, tanto a los efectos negativos sobre el sistema nervioso central, como a la confusión que ha producido en los consumidores el creer que ese producto hace adelgazar en sustitución de un régimen. Sin embargo, no se retirarán del mercado las anfetaminas solas, aunque se establecerá un plazo limitado de medicación. Uno de los efectos secundarios que se pueden leer en los indicaciones que acompañan a los medicamentos con anfetaminas en asociación y con indicación de anorexígenos es precisamente la posibilidad de caer en la dependencia con síndrome de abstinencia tras un consumo habitual.Respecto a la dihidroestreptomicina, el profesor Velázquez, en su Tratado de Farmacología y su aplicación a la clínica (13ª edición) dice que "produce sordera, casi siempre irreversible. Por esta razón, y al no tener ventajas quimioterápicas sobre la estreptomicina, ha sido abandonado". En el caso de este principio activo, el Catálogo de especialidades Farmaceúticas incluye hasta 78 medicamentos, 13 de los cuales lo llevan en su composición, junto a otro principio activo y que quedan recogidos en el cuadro explicativo.

Antisépticos

Ya en 1979 se denunciaron casos de graves alteraciones neurovegetativas y visuales por el uso de medicamentos elaborados con otro de los principios activos que ahora se pretende restringir, el clioquinol. Medicamentos entonces retirados y prohibidos en varios países siguen en el mercado español, como es el caso del Entero Vioformo, Mexaformo, Locortene y Corticreme. Actualmente se distribuyen en nuestro país cuatro especialidades para uso oral, un tipo de administración que puede producir smon, una enfermedad iatrógena que tuvo graves consecuencias en Japón y que también se manifestó en España. Los efectos del clioquinol en ciudadanos japoneses fueron relacionados con factores como el de la alimentación. En los últimos meses de 1981 el entonces opositor PSOE propuso la retirada de los medicamentos con clioquinol, de los cuales se consumieron en España casi 300.000 ejemplares en 1980 y a través de la Seguridad Social.Fuentes ministeriales destacaron las importantes deficiencias de la legislación actual que intentará subsanar la futura Ley del Medicamento en 1985. Mientras tanto, el PROSEREM supone la realización de un programa "para siempre", según las misma fuentes, y que permitirá ir incorporando las innovaciones que se realicen en este campo, en contacto siempre con el avance científico.

Hasta 1977 bastaba, para admitir un medicamento en el registro, con la prueba de que no fuera pernicioso, sin atender a criterios de eficacia y necesidad.

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