La vida de 24 gatos impide que tengan sede los cursos de San Roque
Los cursos de verano del campo de Gibraltar, que cada año se celebran en San Roque, no tendrán una sede permanente hasta que no se mueran 24 gatos, un perro y un burro, según el testamento otorgado por la propietaria del inmueble, de nacionalidad inglesa, y que el ayuntamiento pretendía comprar para esta finalidad, según informa Efe. La difunta expresó su última voluntad de que la finca no podrá ser vendida ni destinada a otro uso mientras vivan los animales que le hicieron compañía en vida.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
Lo más visto
- Trump avisa de que está preparado para atacar Irán si sigue la represión de las protestas y Teherán amenaza con “caos en toda la región”
- Ayuso bendice un campus universitario de los ‘kikos’ y del Comité Olímpico Español rechazado en cuatro ciudades españolas
- Feijóo: “El 60% de los extremeños quiere que haya un entendimiento entre el PP y Vox”
- Así fue la conversación de Feijóo y Mazón el día de la dana: “Se está jodiendo cada minuto”
- El comandante Kapustin no estaba muerto: así fue el montaje del espionaje ucranio para engañar a Rusia




























































