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Las facciones favorables y opuestas a Arafat suscriben un alto el fuego en Baalbek

Las facciones rivales de Al Fatah, la principal componente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), decidieron ayer por la noche establecer un alto el fuego durante un período de 12 horas, según informan los corresponsales extranjeros que se encuentran en el lugar.

La decisión fue adoptada en el curso de una reunión en la que tomaron parte en Baalbek (este de Líbano), por primera vez desde que estalló el conflicto en el seno de Al Fatah el pasado 9 de mayo, los representantes de las fuerzas disidentes y los de las las fuerzas lealistas de Al Fatah, así como dirigentes del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), del Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), del Frente Popular para la Liberación de Palestina-Comando General, de la Saika (filosiria) y del Frente de Lucha Popular Palestina.Esta reunión fue organizada por los dirigentes de los partidos del Movimiento Nacional Libanés en el valle de la Bekaa. El acuerdo precisa que "todas las formaciones que han participado en las actividades armadas regresarán a sus bases", que serán desmanteladas las barricadas y que "los preparativos militares" entre las facciones rivales palestinas "concluirán". Tras el anuncio del alto el fuego se celebró una manifestación en el campo de refugiados palestinos de Wavel durante la cual se difundieron llamamientos para que "cesen los combates fratricidas".

Choques sangrientos

El conflicto entre partidarios y disidentes de Yasir Arafat habían tomado recientemente un carácter sangriento. Los disidentes de Al Fatah, según los lealistas, habían destruido el martes pasado tres locales lealistas en la región de Bar Elias, cerca de la carretera internacional que une Beirut y Damasco, en el curso de violentos combates que produjeron 17 muertos, entre ellos 15 partidarios de Arafat.

El Gobierno israelí, por su parte, suspendió ayer la reunión que tenía prevista para tratar el repliegue de sus topas en Líbano meridional, aparentemente por la firme oposición manifestada sobre esta cuestión por el presidente Ronald Reagan. De otro lado, el máximo dirigente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Yasir Arafat, salió ileso de un atentado poco después de ser expulsado de Siria, según el semanario francés Le Nouvel Observateur.

El periódico Haaretz revelaba ayer que Washington hizo saber al primer ministro Menájem Beguin que no hay ningún plan para ampliar la fuerza multinacional que opera desde hace nueve meses en Beirut Oeste y que sólo las tropas del Ejército libanés tomarían las posiciones dejadas por los israelíes al este de Beirut, en Alley y en los montes Chuf. Un modo indirecto de decir que los israelíes deben permanecer donde están. Las fuerzas libanesas se encuentran en la actualidad en período de instrucción a cargo de oficiales de EE UU y no estarán en condiciones de hacerse con el control de esas zonas hasta agosto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de julio de 1983

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