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NOVENA CORRIDA DE LA FERIA DE SAN ISIDRO

Primer tercio

Antiguamente, antes de saltar el toro a la arena ya estaban los picadores en el ruedo. En la evolución estética de la lidia se retrasó su salida, para que hubiera oportunidad de que los toreros de a pie lucieran su habilidad con el capote frente a la fuerte embestida, aún virgen, de la res.El clarín sonaba en cuanto doblaba en los primeros lances, de forma que, mientras el matador ejecutaba los suyos, se colocaban los picadores, y con el remate de aquéllos quedaba en suerte el toro.. Tenía así la lidia lógica y dinámica. que posteriores modas han desvirtuado, pues los presidentes no ordenan la salida de los picadores hasta que el espada de turno ,concluye las verónícas (por cierto, ¿qué verónicas?), o la fiera se cansa de corretear por todo el redondel. De esta forma, el espectáculo ya empieza lento y pesado, los toreros no saben qué hacer con el toro y lo llevan al burladero del siete, hay capotazos y derrotes inútiles, se aburre el público. La lidia tiene un ritmo que nada debe alterar, y menos aún la rutina.

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