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Acusaciones contra el régimen militar argentino por la muerte de dos peronistas de izquierda

El dirigente peronista Osvaldo Cambiaso, cuyo secuestro había sido denunciado el sábado pasado, murió en un enfrentamiento junto a Eduardo Daniel Pereira Rossi, un de los jefes de los Montoneros, según un comunicado oficial de la policía de la provincia de Buenos Aires. Las organizaciones defensoras de los derechos humanos y dirigentes de los distintos partidos políticos coincidieron ayer en señalar que "fue un liso y llano asesinato cometido por un grupo paramilitar".

Según la denuncia presentada por sus familiares, Cambiaso y otra persona que le acompañaba en un bar de la ciudad de Rosario, a 380 kilómetros al noroeste de Buenos Aires, fueron secuestrados el sábado por la mañana por cinco individuos jóvenes que actuaron a cara descubierta y que se desplazaban en una camioneta de color verde sin matrícula.Numerosos testigos observaron entonces cómo las dos personas fueron conducidas a punta de pistola hasta la calle, en el centro de la ciudad, y las obligaron a introducirse en otro automóvil, un Fiat modelo 1.500, con matrícula de la capital argentina, número, 046.444.

El comunicado oficial de la policía, que se dio a conocer el martes por la noche, señala que "el día 14 de mayo, aproximadamente a las 17.30 horas, en circunstancias en que una comisión realizaba una operación de patrulla se observó el desplazamiento de un automóvil marca Fiat y modelo 1.500 que intentaba evitar su identificación e iniciaba un acelerado ritmo de marcha, lo que motivó que la dotación del vehículo policial procediera a su seguimiento".

"En esta circunstancia", continúa el comunicado oficial, "los dos ocupantes del automóvil se desviaron por un camino lateral de tierra, y al aproximarse los efectivos policiales les agredieron con disparos de armas defuego. Tal acción fue repelida y ambos ocupantes fueron abatidos".

En el mismo informe, la policía ofrece el registro de antecedentes de las víctimas. Osvaldo Cambiaso, ingeniero químico de 42 años, militaba en la corriente Intransigencia y Movilización, que agrupa a la izquierda del peronismo. Había estado detenido por razones políticas hasta el 19 de mayo de 1982, fecha en que se le concedió la libertad vigilada, que cesó en noviembre del mismo año. Eduardo Daniel Pereira Rossi, de 33 años, fue jefe de la columna sur de los Montoneros en 1976, y entre 1977 y 1979, secretario general de prensa de la misma organización.

En una conferencia de prensa realizada en Buenos Aires, varios dirigentes de los principales partidos políticos y representantes de las organizaciones defensoras de los derechos humanos señalaron que, de acuerdo con informaciones de una "altísima fuente", el operativo de secuestro y asesinato de las dos personas habría estado a cargo de un oficial del Ejército de apellido Pati y de un comisario de apellido Alcántara, que es un jefe regional de la policía de la provincia de Buenos Aires.

En la misma reunión de prensa, a la que asistieron sólo dos corresponsales extranjeros, se afirmó que Cambiaso y Pereira Rossi fueron secuestrados e inmediatamente asesinados.

El presidente de la nación, general Reynaldo Bignone, que regresó a esa hora de un viaje oficial por Río Negro y Neuquen, dos provincias del sur del país, declaró en el aeropuerto de la ciudad de Buenos Aires que, a su juicio, "no había un secuestro por parte de un organismo de seguridad. En lo que respecta a la aparición del cuerpo del ingeniero Cambiaso, me atengo al comunicado de la policía de la provincia de Buenos Aires. El Gobierno explica sus acciones, no trata de disimularlas; esto es lo que dice el comunicado de la policía".

El doctor Saadi, dirigente de la corriente Intransigencia y Movilización, denunció la intervención de un sector del Ejército en el hecho. "Desde hace dos meses sabíamos que la dictadura militar preparaba atentados de diverso tipo como pretexto. Las bandas criminales represivas siguen actuando como antes. No se trata de tiroteos, sino de asesinatos lisos y llanos, de los que debe responsabilizarse directamente al Gobierno y en particular al jefe del segundo cuerpo del Ejército".

En sus editoriales y en sus comentarios, la Prensa señala algunas contradicciones notables de la versión policial. La más evidente se basa en los informes anteriores de la policía y del Ejército que hasta el martes negaron conocer el paradero de los secuestrados el sábado, cuando ahora la policía informa oficialmente que ya estaban muertos ese mismo día por la tarde.

Ayer se registró una creciente tensión social en Buenos Aires ante la "marcha de repudio" al documento de las Fuerzas Armadas sobre los desaparecidos, que estaba convocada para mañana por las organizaciones defensoras de los derechos humanos y que ahora cuenta con el apoyo de los partidos políticos y de las dos grandes centrales sindicales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de mayo de 1983

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