Felipe González viajará oficialmente a Marruecos los días 28 y 29 de marzo

El presidente del Gobierno, Felipe González, viajará a Marruecos los próximos días 28 y 29 de este mes, en su primera visita oficial al extranjero, en calidad de jefe del Ejecutivo, desde que llegó al poder. Felipe González ha sido invitado por su colega marroquí, Maati Buabid, y será recibido durante su estancia en Rabat por el rey Hassan II, anunció ayer el portavoz del Gobierno.

La visita se realizará una semana después de la que llevará a cabo el vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, a Argelia, que se ha anunciado extraoficialmente y estará precedida de la venida a España de una importante delegación marroquí, integrada por cuatro ministros, la próxima semana. La normalización y la sistematización de las relaciones españolas con el Magreb se fijó como prioritaria para la política exterior del Gobierno socialista.De momento, se piensa en medios diplomáticos de Madrid, Rabat y Argelia, no existen más que las buenas intenciones del Gobierno González, porque hasta ahora los hechos no permiten asegurar que los problemas y las desconfianzas puedan resolverse en el plazo de un mes. Por lo que respecta a la opinión marroquí, informa nuestro corresponsal, Domingo del Pino, el viaje de Felipe González ha sido anunciado sin que se hayan resuelto los importantes problemas planteados por los marroquíes en las negociaciones económicas que llevaron a cabo a fines de febrero en Rabat los ministros españoles de Agricultura y Transportes, Carlos Romero y Enrique Barón, respectivamente.

Marruecos despachará con cierta urgencia a Madrid a tres de sus ministros económicos el día 17, y también alrededor de esas fechas al titular de Asuntos Exteriores Mohamed Buceta, para prepara el mejor resultado posible del viajo del presidente González. Los tres ministros económicos son: el de Pesca, Bensalem Smili; el de Transportes, Mansuri Benali, y e de Obras Públicas, Mohamed Ka. baj. Entre las aspiraciones marro, quíes se encuentran que Espafli reduzca en un 70% la actividad pesquera en sus aguas y aumente los créditos para su desarrollo.

Incierto apoyo al Polisario

Por lo que respecta a Argelia, la reciente denuncia de los representantes del Frente Polisario de que el Gobierno socialista español se ha olvidado de sus acuerdos anteriores cuando el PSOE estaba en la oposición, no se piensa que hubiera visto la luz sin el consentimiento de las autoridades argelinas. El propio Felipe González y el dirigente saharaui Mohamed Abdelaziz firmaron un documento en 1976 en el que se reconoce al Polisario como "el único y legítimo representante del pueblo saharaui "y se "apoya la proclamación de la República Arabe Saharaui Democrática".Según pudo saber el corresponsal de EL PAIS en Argel, Manuel Ostos, el Gobierno socialista español ha hecho todo lo posible por impedir, que esos acuerdos se publiquen ahora, y el ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, reconoció el jueves que "las relaciones españolas con el Polisario no son unas relaciones muy buenas, en el sentido de muy íntimas"

La incógnita en estos momentos está en el grado de entendimiento que hayan logrado respecto al tema saharaui los jefes de Estado marroquí y argelino en su reciente encuentro privado, y el grado de globalización que el presidente del Gobierno español esté dispuesto a conseguir en sus relaciones con Marruecos y Argelia. Con el primer país, lo que sí está claro, por las declaraciones de Felipe González y de Fernando Morán, es que España no ve de buen grado la utilización por Rabat del irredentismo sobre Ceuta y Melilla como forma de presión constante. Como contrapartida tampoco se espera que Felipe González ponga sobre la mesa de Rabat el Acuerdo de Madrid de 1975, por el que Espada cedió el Sahara a Marruecos y Mauritania.

Respecto del anunciado referéndum en el Sahara Occidental, Marruecos volvió a repetir su intención de convocarlo, bajo el patrocinio de la Organización para la Unidad Africana, "para que el' pueblo saharaui pueda expresar libremente su voluntad" en la conferencia de los no alineados.

Por otra parte los socialistas marroquíes, afirma nuestro corresponsal en Rabat, hoy en día reprimídos y privados de parte de sus derechos políticos, agradecerían al presidente del Gobierno español un gesto durante su visita a Rabat, al menos del tipo del que tuvo el presidente francés, François Mitterrand, cuando estuvo en Marruecos a fines de enero pasado, recibiendo al jefe del partido, Abderrahim Buabid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0011, 11 de marzo de 1983.

Lo más visto en...

Top 50